Las finanzas modernas en la economía digital

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Los cambios que se han producido en las últimas décadas han llevado a que el estudio del ámbito económico y financiero se defina ahora como finanzas modernas.

Por tanto, se entiende que se ha dejado atrás el mundo de las finanzas tradicionales, para dar paso a un nuevo mundo en el que las finanzas digitales tienen un gran impacto en el sector financiero.

Las nuevas tecnologías, son de hecho la pieza más importante de este cambio, ya que sin ellas sería imposible todo lo que se puede hacer hoy en día tanto en las finanzas personales como en las empresariales.

¿Qué son las finanzas modernas?

Las finanzas modernas suponen una transformación profunda en la gestión y la administración de los recursos económicos, la cual está marcada por la integración de nuevas tecnologías y por la globalización de los mercados.

Por ejemplo, la tecnología blockchain elimina los intermediarios y permite la realización de transacciones internacionales rápidamente a un bajo coste.

Además, la inteligencia artificial se utiliza para predecir tendencias del mercado y para personalizar servicios financieros, haciendo que las empresas de este sector como los bancos puedan anticiparse a las necesidades de sus clientes.

De hecho, las plataformas ‘fintech’, como los neobancos, son las más importantes cuando hablamos de finanzas modernas, ya que al ofrecer alternativas a los servicios bancarios tradicionales permiten una mayor accesibilidad a los servicios financieros, lo que por supuesto promueve la inclusión financiera.

Además, la globalización ha permitido una mayor interconexión entre los mercados financieros de los diferentes países del mundo, haciendo que los eventos que suceden en una parte del mundo tengan repercusiones inmediatas en otros mercados.

mundo financiero moderno

¿Quién es el padre de las finanzas modernas?

El título de ‘padre de las finanzas modernas’ se ha atribuido a varias figuras históricas, normalmente dependiendo del aspecto específico de las finanzas que se esté analizando. No obstante, dos nombres destacan particularmente en este debate: Harry Markowitz y John Maynard Keynes, ambos por razones distintas.

Harry Markowitz, un economista estadounidense, fue ampliamente reconocido por su contribución a la teoría del portafolio, una piedra angular en el campo de las finanzas modernas.

En su trabajo seminal, publicado en 1952, Markowitz introdujo la idea de que los inversores podían maximizar el retorno de sus inversiones al diversificar sus carteras, es decir, al distribuir sus inversiones entre diferentes tipos de activos para reducir el riesgo, ofreciendo una estrategia basada en la relación entre riesgo y retorno y en cómo los diferentes activos interactúan entre sí dentro de una cartera.

La teoría del portafolio de Markowitz hizo que en 1990, recibiera el Premio Nobel de Economía por su trabajo, el cual sigue siendo un pilar fundamental en la gestión de inversiones y en la toma de decisiones financieras.

De hecho, la diversificación de inversiones que propuso es ahora una práctica estándar en la industria financiera, haciendo de Markowitz una figura clave en la creación y evolución de las finanzas modernas.

La teoría general de Keynes como inicio de la macroeconomía moderna

Por otro lado, John Maynard Keynes, el popular economista británico, es también considerado por muchos como la figura central en el desarrollo de las finanzas modernas, especialmente desde una perspectiva macroeconómica.

Keynes revolucionó el pensamiento económico en la década de 1930 con la publicación de su obra ‘Teoría general del empleo, el interés y el dinero’, un libro que cambió radicalmente cómo los economistas entendían el funcionamiento de la economía de mercado y cómo se deben gestionar las finanzas públicas.

La teoría de Keynes subrayaba la importancia de la intervención del gobierno en la economía, particularmente en tiempos de recesión, para lo que propuso que el gasto fiscal y la política monetaria pudieran utilizarse para reducir los efectos de las crisis económicas, una idea que se convirtió en la base de la economía keynesiana.

Ni que decir tiene que esta teoría es la que está vigente hoy en día en la mayoría de países del mundo. De hecho, se ha posicionado como una especie de punto intermedio entre los que defienden una economía socialista y los que defienden el liberalismo clásico.

¿Cuál es la diferencia entre las finanzas modernas y las finanzas tradicionales?

Las finanzas tradicionales se centran en la valoración de activos, la gestión del riesgo y el análisis de los estados financieros, por lo que su estudio es predominantemente cuantitativo, utilizando para ello modelos financieros clásicos, como la evaluación de proyectos de inversión a través del Valor Presente Neto (VPN) o la Tasa Interna de Retorno (TIR).

Por otro lado, las finanzas modernas con la integración del Big Data, la inteligencia artificial y los algoritmos de aprendizaje automático, permite una mayor precisión en la predicción de los comportamientos del mercado y en la identificación de los riesgos y oportunidades que este ofrece, realizando un análisis más dinámico y en tiempo real.

Por lo tanto, una de las principales diferencias entre ambas disciplinas está en la forma en que se abordan las decisiones financieras, ya que mientras que las finanzas tradicionales se apoyan en un análisis histórico y en métodos probabilísticos para evaluar posibles escenarios, las finanzas modernas utilizan el análisis predictivo y herramientas de simulación avanzada.

 las finanzas en el mundo moderno digital

¿Cuál es el futuro de las finanzas en la economía digital?

El llamado ‘Open Banking’, impulsado por regulaciones como la PSD2 en Europa, seguirá siendo una pieza clave en la transformación de las finanzas digitales, ya que se trata de un modelo que permite a terceros, mediante el uso de APIs, acceder a los datos financieros de los usuarios.

Por otra parte, la blockchain ofrece un nivel de seguridad y transparencia sin precedentes, lo que fortalece la confianza en las transacciones digitales y abre la puerta a un sistema financiero descentralizado.

También hay que tener en cuenta que las finanzas tradicionales están sujetas a marcos regulatorios bien establecidos que, aunque brindan estabilidad, también pueden limitar la flexibilidad de las inversiones ligadas al desarrollo tecnológico.

De hecho, las finanzas modernas, por el contrario, trabajan en un entorno regulatorio que aún está en desarrollo, especialmente en lo que respecta a las ‘fintech’ y las monedas digitales, por lo que lo más lógico que se puede esperar en el futuro es la estabilidad en la regulación de las finanzas en la economía digital.

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