Suscripción – ¿Qué es una suscripción?

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¿Estás pensando en comprometerte con una empresa en concreto para adquirir un servicio durante un determinado tiempo con varias condiciones? ¿Te gustaría saber qué condiciones aceptas o qué derechos tienes con esta suscripción para poder tener toda la información necesaria? En este artículo hablaremos de qué es una suscripción y sobre qué trata dicho acuerdo entre una empresa y cliente. Desde hace muchos años ocurre que cuando nos ofrecen un servicio muy atractivo, puede que no sepamos todo lo necesario. Es muy probable que el concepto nos sea familiar, aunque puede que pasemos por alto las condiciones o nuestros derechos. En este sentido, los desacuerdos entre ambas partes suelen ser en los sectores del sector servicios, como por ejemplo; telecomunicaciones. Nos podemos suscribir a todo tipo de servicios con cualquier empresa, pero es aconsejable analizar en qué consiste el acuerdo. También  a valorar los pros y contras que pudiera haber.

A lo largo de este artículo detallaremos los diferentes tipos de suscripción y servicios que podemos adquirir a nuestra voluntad. Al mismo tiempo, aclararemos el tema de reclamaciones, cancelaciones o cambios que se quieran hacer en referencia al actual acuerdo. Es una práctica común, por parte de la compañía que ofrece el servicio, el dar a conocer todas las ventajas. Sin embargo, se pasan un poco por alto las condiciones o posibles aspectos negativo que podrían hacer arrepentirse al cliente. Por otra parte, explicaremos las ventajas que solemos tener con este tipo de contrato y por qué puede ser beneficioso. Otra situación a tener en cuenta es no comprometerse en el momento, ya que no podríamos valorar si es positivo. Hay que tener en cuenta que solemos adquirir un compromiso de permanencia de medio año o hasta un año entero. Incluso, en ocasiones y según el servicio, podría ser más.

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La suscripción

 

Este tipo de oferta es simplemente una manera de hacer negocio, cuya finalidad es distribuir o entregar productos y servicios. Este consumo por parte del cliente se hace de forma periódica, en general a cambio de pagar una cantidad mensual. Dicho de otra manera, podemos entender que la suscripción es básicamente una venta mensual o anual con compromiso de compra. Siempre ha existido este tipo de acuerdos, aunque ahora son más populares con determinadas empresas con productos y servicios populares. El pago por este servicio es posible que sea a plazos, o de uno a varios ingresos del importe total. Es posible que para el cliente sea un impedimento hacer un desembolso importante, con el compromiso de un pago adelantado.

A lo largo del texto, hablaremos de varios tipos de suscripciones y, como hemos desvelado anteriormente, analizaremos los detalles relevantes. Hoy en día, nos podemos todo tipo de suscripciones a servicios y, sin duda, estamos familiarizados con varias compañías importantes. Las entidades que están más de moda en estos últimos años son las plataformas que ofrecen series y películas exitosas. El fenómeno «Netflix» es conocido en el mundo entero y está disponible en Smart TV, dispositivos móviles y para ordenador.

Hay muchas compañías que ofrecen el mismo servicio y es importante saber como hacernos con ellas. Para saber cómo contratar Movistar, cómo contratar HBO o beIN, es importante saber qué series y películas ofrecen. Así como la disponibilidad para acceder a dicho servicio, ya que es importante conocer todos los aspectos. Estos servicios son adquiridos mediante esa suscripción mensual con la que podemos disfrutar de todo el contenido volcado en esa plataforma. Normalmente, no tenemos un compromiso de permanencia y sí una prueba de un mes gratis. Esto nos permite probar el producto y decidir en base a nuestra experiencia.

Tipos de servicios y suscripción

A continuación, hablaremos de los tipos de servicios a los que podemos acceder con una suscripción. Dependiendo del servicio, tendremos una serie de compromisos y derechos, que es importante que conozcamos.

Miembro de un gimnasio. Cuando quieres apuntarte a un gimnasio y ser socio, nos encontramos con varias opciones a nuestra disposición. Varía en función del importe que decidamos pagar, que disminuye según el tiempo que aceptamos estar comprometidos.

  1. Cuota mensual sin permanencia. Esta oferta es la más común y se trata de pagar una cantidad al mes a cambio de disfrutar de todas las ventajas del centro. Es la opción más cara, ya que lo que el establecimiento desea es la seguridad de que el cliente permanezca más tiempo. Al no tener esa permanencia, sube el precio.
  2. Cuota mensual con permanencia. El tiempo de esta permanencia suele oscilar entre medio año y año entero. Es un precio bastante más asequible que la primera opción y a cambio nos comprometemos a hacer esos pagos, independientemente de sí vamos o no.
  3. Pago único. La opción más rentable, a la larga, es esta. Frente a la dificultad de un pago equivalente a esos seis o doce meses, nos encontramos con la ventaja de un ahorro considerable. De esta manera, una vez hayamos hecho el pago, podemos disfrutar de las instalaciones el tiempo acordado sin tener que volver a pagar.

Miembro de una plataforma televisiva. Seguramente nos suenen las compañías como Netflix o HBO . Gracias a Netflix, la primera en destacar en este sector, otras empresas le han seguido y ofrecido el mismo servicio. Cada una tiene sus series en exclusiva y podemos acceder a ella en las vías anteriormente descritas. En este tipo de servicio, es común que nos ofrezcan entre 1 y 2 meses gratis para que nos familiaricemos con el servicio. A partir de ahí, adquirimos un compromiso de pago muy asequible (en torno a unos 10€).

Esta suscripción la podemos cancelar en cualquier momento, sin ningún tipo de penalización. En general, son unas buenas condiciones y muy beneficiosas para el cliente. Si no nos gusta el servicio o cambiamos de opinión, no tenemos responsabilidad alguna en el caso de que queramos cancelarlo. En contra de lo que pueda parecer, esto atrae a mucha más gente y anima a contratar el servicio. En cambio, permanencias de muchos meses, hace que el cliente potencial se lo piense más.

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Consejos

Cuando contratamos cualquier producto o servicio siempre tenemos un plazo para devolverlo o cancelarlo de manera gratuita. Aunque hayamos adquirido un compromiso de permanencia o unos futuros pagos, tenemos esta opción. En las condiciones, o preguntando al comercial que nos vende el producto, sabremos el plazo exacto en el que podemos hacer esta operación. Es una garantía, ya que puede que el servicio no era lo que pensábamos. Esta posibilidad está disponible entre la primera y segunda semana desde la contratación. En un futuro, también podemos cancelar el contrato si se incumpliera alguna cláusula por parte de la compañía.

En cuanto a las suscripciones y compromiso de pago adquirido durante varios meses es importante analizar todos los factores. Puede que nos ahorremos una cantidad importante si nos decantamos por esta vía, pero esta decisión puede no ser acertada. Por ejemplo, en el caso de los gimnasios, si no tenemos la seguridad de poder acudir durante ese tiempo, es mejor optar por la opción sin permanencia. Por muy barata que sea la mensualidad, adquiriendo un compromiso de 6 meses, saldría caro si a partir del tercero, no podríamos ir. Si somos conscientes de que nuestro futuro o disponibilidad es probable que cambie, es mejor no «casarse» con nadie. Es indispensable que adquiramos un compromiso que sepamos que vamos a cumplir, pero sobre todo disfrutar las condiciones del mismo.

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