Reconociendo nuestros fracasos

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Muchas personas son reacias a reconocer los fracasos que tienen en su vida y esto supone un gran problema. Lo es porque las personas tienen a ser, en muchas ocasiones, hipócritas con respecto a los fracasos y esto es un grave error.

Lo es porque realmente lo que muchas personas no saben es que los ganadores son aquellos que fracasan hasta que logran el éxito. Es decir, son personas que no tienen problema en reconocer que han cometido errores y han fracasado en aquello que han intentado, ya sea creando empresas, tratando de liderar a un grupo, etcétera.

Sin embargo, son personas tenaces que no se rinden y que no tienen problema en reconocer el fracaso y esto les puede ayudar a la hora de lograr el éxito que tanto desean.

Hablar de fracasos

Hay muchas personas que, al mismo tiempo, se ven reconfortadas con el fracaso de otras personas. No obstante, la realidad es que pocos son los que hablan  de sus propios fracasos. De hecho, cuando le cuestionas este asunto a una persona, es probable que se comporten como si no pudieran recordar alguno, o realmente no quieren hacerlo.

Hablar de triunfos y  de éxito es algo sencillo y cómodo.  Sin embargo, cuando alguien habla de su propio fracaso, lo suele hacer haciendo como si no haya sido culpa suya o no haya sido en lo que han tenido una gran responsabilidad. Es decir, no reconocen el fracaso.

La actitud en este caso acostumbra a ser a minimizar los fracasos propios. Sin embargo, esto es un error desde el punto de vista del liderazgo empresarial. Si quieres ser un verdadero líder debes ser capaz de disfrutar con el éxito, pero reconocer los fracasos. Esto es clave por los motivos de los que vamos a hablar a continuación.

Los problemas de no reconocer nuestros fracasos

El no ser capaz de reconocer los fracasos puede ocasionar diferentes problemas. Te los detallamos a continuación:

Sin conexión con el equipo

El primero de los problemas a los que se encontrará una persona que no es capaz de reconocer sus fracasos es su falta de conexión con el equipo que le rodea. Aunque lo más habitual es que los propios trabajadores no se encuentren interesados en hablar de sus propios fracasos, podrán conectar de mejor manera con aquellos líderes que no tengan problema en hacerlo.

Hay quién piensa que reconocer un fracaso ante un equipo es un síntoma de debilidad, pero realmente es lo contrario. Un líder es débil cuando se comporta como si supiese todo. Toda persona ha fracasado en algo y es completamente normal y no tiene que haber problema en reconocerlo. De hecho, esto  puede favorecer la conexión con el grupo de trabajo.

Falta de aprendizaje

Por otro lado, quién no es capaz de reconocer sus fracasos no aprenderá de ellos. El fracaso, aunque pueda parecer lo contrario, puede llegar a ser positivo, siempre y cuando se aproveche para favorecer el aprendizaje. Este aprendizaje implicará cambios para tratar de revertir la situación o simplemente que no vuelva a ocurrir.

En el caso de que no se reconozcan los fracasos no se aprenderá de ello y será mucho más probable que se vuelvan a repetir en el futuro. De hecho, será muy probable que le vuelva a suceder lo mismo, simplemente por no reconocer los errores cometidos.

Falta de tolerancia

Junto a la falta de reconocimiento de los fracasos también se encuentra la falta de tolerancia hacia los demás. Aunque muchos líderes puedan asegurar que el fracaso se necesita para poder evolucionar, muchos muestran falta de tolerancia y empatía con aquellos trabajadores que muestran dificultades o fracasan a la hora de tratar de buscar el éxito.

Por este motivo, lo que hace el no reconocerlo es tener una falta de tolerancia que puede echar por tierra el trabajo y las labores de diferentes colaboradores y trabajadores. De ahí que sea otra de las claves por las cuales se deben reconocer los fracasos.

Fracasos futuros

Una persona que es incapaz de reconocer sus fracasos, tendrá mucho más complicado soportar los fracasos que se puedan dar en el futuro. Se trata de un tema sencillo pero a la vez de gran importancia. El dejar a un lado los fracasos del pasado es algo complicado puesto que hace que sea difícil el poder pasar página.

Esto hará que no se llegue a reconocer ni superar por completo el problema. Además, no hará más que en el futuro los fracasos que se den se tomen de una manera más compleja y con un mayor impacto a nivel emocional y profesional.

Perjudicial para la empresa

La hipocresía que tienen muchas personas a la hora de reconocer los fracasos, que prefieren obviarlo es perjudicial para la empresa y para los propios trabajadores,. Esto se magnifica en el caso de que se trate de una persona que debe liderar a otras.

Aunque pueda ser complicado hablar abiertamente sobre el fracaso, se podrá aprender mucho de ello. Gracias a esta acción  podrás conseguir una mejor conexión con el equipo.

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