Robots y desempleo masivo – Lo que has de saber

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Imagine que vive en un mundo en donde quienes lo habitan no se cansan nunca, sin importar lo agotador que puede ser el trabajo que realicen. Además de eso, ni comen ni toman agua para reponer las energías. Realizan cualquier trabajo de forma eficiente y, si se equivocan, aprenden de su error y no lo vuelven a cometer.

Todo el tiempo están ávidos de conocimientos nuevos y listos para recibir las órdenes que se les dé. Lo más insólito de todo es que no reciben ninguna retribución monetaria por lo que hacen y, sin embargo, no protestan por sus derechos ni abandonar su lugar de trabajo.

Al pensar en individuos así, no se nos ocurre otra cosa más que robots. Son los únicos que tienen esas capacidades. Por ese motivo, son cada vez más las empresas que apuestan por incursionar en esta nueva propuesta.

La era de la tecnología ha abierto un sinnúmero de opciones para que los trabajos se realicen más rápido, con más calidad y al menor precio. Es cierto que habilitar un robot en una empresa puede suponer un coste elevado. Sin embargo, se trata solo de una inversión, ya que es más lo que da que lo que exige.

En vista de lo anterior, ¿no sería lógico pensar que, en algún momento, las máquinas pueden reemplazar a los seres humanos? Si un robot tiene la capacidad de realizar diferentes tareas, ¿será necesaria la mano de obra humana? Si nos detenemos a pensar en el impacto que esto traería, llegamos a la conclusión de que la tasa de desempleo crecería exponencialmente.

En vez de ser una solución, esto podría convertirse en un gran problema para la sociedad. Y la verdad es que no se trata de ciencia ficción. Se trata de una realidad que llegará pronto.

Los robots en la sociedad

Robots y desempleo masivo

Sin lugar a dudas, los beneficios de la tecnología son muchos: costos más bajos, procesos más rápidos, incremento de la competitividad, eficiencia, etc. Todo esto hace que tenga un gran impacto en la sociedad.

Los lugares más afectados serán aquellos en donde la industria es mucho más palpable. Históricamente ha sido así. Los cambios tecnológicos han conllevado al desplazamiento de los trabajadores.

Por ejemplo, en el siglo XX, en Estados Unidos la mecanización agrícola trajo como consecuencia el cese de la mano de obra de muchos afroamericanos, los cuales quedaron al margen de la economía formal. Muchos de ellos se reubicaron para trabajar en la industria automotriz. Sin embargo, al poco tiempo, fueron desalojados nuevamente cuando llegaron los procesos de automatización.

Este ejemplo ilustra muy bien lo que sucederá en el futuro: un gran incremento en la tasa de desempleo. Esto, a su vez, trae consecuencias hacia las personas de manera individual, ya que el trabajo es el fundamento donde se cimienta la vida familiar.

En cuanto a la sociedad, puesto que esta se nutre y evoluciona gracias al trabajo de sus integrantes, la desocupación de los mismos provoca retraso en su desarrollo, así como el incremento de la brecha que divide sus diferentes estratos y esto acrecienta el problema con el aumento de la violencia, la delincuencia, las revueltas sociales y la pobreza extrema.

Pero, ¿qué se puede hacer en ese caso? ¿Existe un punto de equilibrio o estamos destinados a ser relegados a un segundo lugar? ¿Cuál es la solución? Veámoslo.

Trabajo en equipo

Robots y desempleo masivo

 

Para que lo anteriormente no suceda, se debe fomentar el trabajo en equipo entre los seres humanos y los robots. Como es de esperarse, el ser humano debe estar en el primer lugar, mientras que las máquinas estarán a su servicio. Pensar lo contrario nos ubicaría en una trágica película futurista.

Desplazar al ser humano de la actividad laboral tendría en él un efecto negativo, ya que limitaría su potencial y se violentaría su naturaleza porque, como ser social, también es trabajador e industrioso.

Puesto que el hombre cuenta con facultades como voluntad, creatividad y conocimiento, necesita emplearlas para lograr su desarrollo pleno en la sociedad y para alcanzar una sana convivencia con la tecnología y no ser desplazado.

La solución al problema

Robots y desempleo masivo

Puesto que los robots han llegado para quedarse, ¿quiere decir eso que estamos destinados a ser sustituidos en nuestros puestos de trabajo? No necesariamente, aunque esa decisión recae en los hombros de los jefes ejecutivos de las grandes empresas y organizaciones.

A la hora de gestionar los activos de la corporación que lideran, deben pensar más en las personas que están subordinadas a ellos y no solo en el margen de beneficio que pueden tener al implementar el uso de la tecnología.

Y es que la idea no es satanizar la tecnología. Gracias a ella, el ser humano ha sido capaz de realizar tareas que antes parecían imposibles. De manera que la solución está en conseguir el punto equilibrio en donde todos salgan ganando.

Esto puede que se diga más fácil de lo que realmente es. No obstante, puesto que la tecnología fue producto del ingenio del hombre, es de esperarse que esté a su servicio y no al contrario. Es decir, el hombre al servicio de la tecnología. Pues ya sabemos cuáles serían las consecuencias para el hombre, para la sociedad y para el mundo en general.

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