El poder de mercado. ¿Qué es y cómo se mide?

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En un mundo cada vez más interconectado y dominado por la tecnología, hay un término que resuena con fuerza en Wall Street y en los pasillos de Silicon Valley. Este es el poder de mercado.

El poder de mercado, es esa carta maestra que algunas compañías poseen y que les permite dictar el ritmo de su sector. No obstante, a pesar de su nombre grandilocuente, no es un privilegio reservado solo para las grandes corporaciones. Si sabes cómo hacerlo, tú también puedes reclamar tu porción del pastel.

Ya sea que tengas una empresa en pleno crecimiento, estés emprendiendo desde cero, o simplemente sientas curiosidad, este artículo es para ti. Aunque parezca un tema propio de economistas y financieros, lo abordaremos de manera que todos podamos aplicarlo en nuestro día a día.

¿Qué significa el poder de mercado?

El poder de mercado es aquel que algunas empresas poseen y que les permite influir en su sector. ¿Cómo? Fijando precios, estableciendo normas, o creando tendencias.

No obstante, no es exclusivo de las grandes corporaciones o de las empresas multinacionales. Las PYMES también pueden tenerlo, pero para ello, es necesario conocer bien a tu audiencia y ofrecerle algo que nadie más tiene, un producto o servicio único que los demás no puedan igualar.

De hecho, el poder de mercado no es inamovible. Requiere estar siempre en movimiento, con una adaptación ágil a los cambios, mejorando e innovando.

Por lo tanto, si aspiras a tener poder de mercado, el primer paso es comprender a tu público, conocer sus inquietudes, sus gustos, sus problemas y ofrecer soluciones innovadoras. Es un viaje que requiere paciencia, pero que sin duda puede llevar tu negocio al siguiente nivel.

crecimiento de una empresa gracias al poder de mercado

¿Qué determina el poder de mercado?

Determinar el poder de mercado es como resolver un rompecabezas. No se trata de una única pieza, sino de varias que, cuando encajan correctamente, desvelan el panorama completo.

  • El tamaño. A mayor tamaño de una empresa, generalmente mayor es su poder de mercado. Piensa en las grandes corporaciones que, gracias a su magnitud, pueden controlar una porción significativa de su sector.
  • La calidad también juega un papel muy importante. Un producto o servicio de calidad superior puede otorgar poder de mercado, incluso a una empresa pequeña. Si ofreces algo que nadie más puede igualar, ganarás influencia, independientemente del tamaño o el tiempo que lleve tu negocio.
  • La diferenciación. Aquellos que logran destacar son los que ganan la partida. Aquí entra en juego tu capacidad para innovar y ofrecer algo único, algo que responda a las necesidades del cliente de una forma especial o personalizada.
  • La barrera de entrada. Cuanto más difícil sea para otras empresas ingresar a tu sector y competir contigo, mayor será tu poder de mercado. Esto puede ser debido a patentes, altos costes de iniciación, o el acceso a recursos exclusivos.
  • La fidelidad del cliente. Si has logrado crear un vínculo sólido con tus clientes y estos prefieren tus productos o servicios por encima de los demás, enhorabuena, tienes poder de mercado.
  • El conocimiento del mercado. Cuanto mejor entiendas a tu audiencia y puedas prever sus necesidades, mayor será tu capacidad para influir en el mercado.

¿Cuándo una empresa tiene capacidad de decisión en su sector?

El primer indicio es que la empresa puede marcar sus propios precios sin temor a perder a sus clientes. Como cuando una famosa marca de ropa sube sus precios y lejos de perder ventas, parece que más gente quiere comprar sus productos porque le da un toque de exclusividad.

Otra señal puede ser que la empresa tiene la capacidad de establecer las reglas del juego en su sector. Como aquel gigante tecnológico que, con sus innovaciones, cambia las tendencias y obliga a sus competidores a seguir su camino si no quieren quedarse atrás.

Por otra parte, podemos observarlo cuando una empresa tiene una alta cuota de mercado. Si sus productos o servicios son los más buscados y los más consumidos en su sector, es porque tiene un gran poder de mercado.

Una empresa con poder de mercado suele tener clientes leales. Esos que, a pesar de disponer de diferentes opciones, siempre vuelven a comprar en la misma empresa porque confían en ella, porque valoran lo que ofrece, incluso cuando no están de acuerdo con ciertas decisiones.

dominar un sector de mercado ofreciendo productos o servicios exclusivos

¿Qué consecuencias tiene que un monopolio tenga el poder de mercado?

Una empresa monopolista puede poner el precio que quiera a sus productos o servicios, sin tener que realizar un análisis de la competencia para ver si otras empresas ofrecen una opción más barata. En estos casos los clientes no tienen otra opción que pagar lo que se les pide si quieres disfrutar de una cierta mercancía.

Un monopolio, por lo general, es menos propenso a la innovación. ¿Por qué esforzarse en mejorar si no hay competidores que puedan arrebatarte los clientes? Sin la presión de la competencia, un monopolio se sentirá muy a gusto y podrá dejar de buscar formas de optimizar su negocio.

Además, también puede tener un impacto en la calidad de los productos o servicios, ya que si son conscientes de que los clientes no tienen otra opción, podrían buscar reducir los costes incluso si eso supone ofrecer una mercancía que disponga de una calidad menor.

Estas son solo algunas de las consecuencias de que un monopolio tenga poder de mercado. Pero, como suele suceder, en realidad, las cosas no son tan sencillas ni se pueden analizar de una forma absoluta.

Aunque parezca increíble, un monopolio también puede tener ciertos beneficios. Un ejemplo de ello podría ser la capacidad de invertir en investigación y desarrollo a una escala que las empresas más pequeñas no podrían permitirse, aunque esto, tal como hemos analizado en el apartado anterior, depende en gran medida de la ambición y de no acomodarse por la inexistencia de competencia.

En definitiva, un monopolio con poder de mercado es una bestia de la economía que tiene un funcionamiento complejo, llena de matices y contradicciones. Pero si hay algo que queda claro es que, como consumidores, siempre debemos ser conscientes del entorno de mercado en el que compramos y vendemos.

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