Los países más adictos a imprimir moneda

0 25

¿Te sueles interesar por la economía global y te preocupa hacia dónde estamos yendo o cómo estamos manejando la crisis? ¿A menudo piensas en el impacto de nuestras acciones o decisiones de los distintos gobiernos en según qué materias? En este artículo hablaremos de los países más adictos a imprimir moneda y de todo lo que has de saber sobre este proceso. Al parecer, varios economistas del país aseguran que un uso de esta estrategia desarrollada por un país puede llevarlo a una situación económica inmejorable. Sostienen que este podría ser ilimitado, eliminando cualquier consecuencia o impacto negativo que pudiera haber, si tope de deudas. Durante el texto podrás ver el ránking de adictos a imprimir moneda en las economías mundiales más importantes, junto a los datos de inflación.

Al hablar de Argentina y Venezuela, los mismos expertos nos señalan que los distintos Bancos Centrales correspondientes a países desarrollados también han creado grandes cantidades de dinero. No obstante, al margen de analizar el valor absoluto de dicha impresión, hemos de orientar nuestra atención al incremento relativo.

Como en todo aspecto de la sociedad, muchos expertos dan su opinión y aseguran tener razón, avalados por su teoría perfecta. No importa en qué lado se posicionen, siempre van a tener la explicación y la solución a todos, desde su pensamiento. Unos defienden el capitalismo, otros el comunismo, pero todos tienen en común que han descubierto la teoría perfecta. Lo que diferencia a los grandes expertos de los demás economistas es la capacidad de explicar con claridad lo sucedido e interpretar los distintos hechos económicos. Las teorías son casi todas perfectas, hasta que se llevan a la práctica. Muy pocos profesionales reputados meten en la ecuación el factor humano, ya que es muy difícil de descifrar. Nadie puede saber con certeza qué pasará.

imprimir moneda

Imprimir moneda

En este campo se utilizan palabras con las que igual no estamos familiarizados, como M2 (agregado monetario), que es el efectivo circulando más el depósito al plazo fijo con un límite de dos años, sumado el depósito a vista. En este aspecto, hablando de expansión en la moneda, hay un claro líder durante la última década y no es otro que Venezuela. El Banco Central de Venezuela prácticamente ha llegando el país de papeles, consiguiendo que el M2 sea 2.587 veces más grande. Al mismo tiempo han destruido el tejido para producción del país. Todo eso mezclado nos da, citando al FMI y su información del año, una inflación mayor al 13.860%. La previsión para cerrar el año 2.018 era acabar con una inflación de 1.000.000%.

En esta última década, Argentina también ha hecho méritos para colocarse en el segundo puesto del ránking. El Banco Central argentino incrementó el M2 cerca de 15 veces más en comparación con su tamaño en el año 2.007. La inflación del país en ese momento era de 22,7%, con una estimación en la que pasará muy cómodamente un 30% al año durante el 2.018. Si comparamos la expansión de la moneda correspondiente al agregado M2 de otros países que son referentes mundiales, podremos ver más clara la situación. Por ejemplo, la Unión Europea o Estados Unidos aumentaron entre 1,5 y 2 veces el nivel del año 2.007. Esto es una cifra casi irrisoria si se compara la proporcionalidad de los dos anteriores países que lideran esta clasificación.

Si hay algo constante en estos tiempos es la dinámica. Déficits públicos con Gobiernos derrochando dinero para conseguir votos y déficits comerciales motivadas por una economía sin casi competitividad, resisten al paso del tiempo, de manera temporal. Al llegar una situación complicada y crítica, el recurso es conseguir financiación adquiriendo deuda, pero esta tiene un límite. Cubierto este cupo ya no consiguen más préstamos y la última opción desesperada es imprimir moneda para contrarrestar la deuda. Cuando se opta por esta alternativa se ganan unos segundos más de vida, pero pasado ese tiempo la situación es peor que la anterior. En otras palabras, se consigue tiempo para terminar empeorando la situación a la que no querías enfrentar.

Economía

Sin embargo, en la actualidad hay gente que todavía defiende la imposibilidad de que el Estado quiebre, al tener el recurso siempre de imprimir moneda. Si esto fuera realmente cierto, cayendo en un razonamiento muy básico, directamente un país nunca se endeudaría. La riqueza de un Estado no es tan sencilla como darle a un botón. La única fórmula que nos puede llevar al éxito en este sentido es esfuerzo, dedicación e invertir en los habitantes y las empresas. Si hay unos niveles sanos de producción y competitividad, el país crece.

Un Gobierno nunca puede inventar riqueza, solamente administra los recursos disponibles. En unos casos mejor, consiguiendo un buen resultado y en otros casos de manera pésima hundiendo al país. Al imprimir moneda, aumentamos la cantidad de billetes que hay en el mercado y por lo tanto, estamos disminuyendo su valor. La consecuencia es una pérdida de poder adquisitivo, al estar nuestra moneda devaluada, encontrándonos en una situación de mayor deuda a la anterior.

Un país imprime el dinero dependiendo de su circulación en cuanto a oferta, necesidad y demanda del propio estado. No es tan sencillo como imprimir moneda y aumentar nuestra riqueza. Efectivamente sí tenemos más cantidad de esa moneda, pero esta perdería valor. Es precisamente uno de los motivos por el cual se vigila y controla mediante bancos centrales y los diferentes organismos de economía el dinero que está circulando. En consecuencia, también se persigue la evasión del capital con destino el extranjero o cualquier paraíso fiscal.

imprimir moneda

Consecuencias de imprimir moneda

En Europa, el BCE (Banco Central Europeo) se encarga de dar permiso para imprimir moneda (series nuevas de billetes). Por lo general, los países reaccionan dependiendo de cuánta moneda haya y que ha de ir actualizando y sacando de la circulación por su deterioro. En este sentido, siempre ha de cumplirse una máxima; si retiro diez, imprimo diez. Si estamos en un país con más moneda circulando de la aconsejable, afecta de forma directa y negativa a su economía. Como hemos señalado anteriormente, el valor de esa moneda pierde valor respecto a otros países.

Además, si los ciudadanos tienen más dinero, más van a gastar en consumo. En una interpretación simple, puede que nos suene bien esta consecuencia. Todo lo contrario, ya que vender muy por encima de las expectativas acabaría con ese género y los precios, por tanto, subirían de golpe por la oferta y demanda. Imaginemos que el pan, un bien consumido por casi todos los habitantes, escasea. Ahora mismo, una barra de pan puede rondar entre 0,50 y 1,50 euros, estableciendo un margen amplio. Por mucha cantidad de dinero que tengamos (no valor), pagar por un pan 20 o 100 euros seguramente no es lo que todos queremos.

El mejor ejemplo real en el que podemos apoyarnos es el de Alemania, después de la Guerra Mundial I. Después de este conflicto, la deuda del país dejó una gran crisis en su economía. Tras imprimir grandes cantidades de moneda y su correspondiente devaluación, los precios aumentaron llegando a ser inasequibles para la mayoría. En el año 1.922, el precio de una barra de pan ya no era un marco, llegó a costar 200.000 millones.

Puede que también te interese saber, hablando de economía, qué es el superávitqué es el déficit o qué es la obsolescencia.

¿Te ha gustado?
También podría gustarte

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer mas