Insolvencia – ¿Qué es la insolvencia?

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¿Estás empezando a formarte o buscar información para ampliar conocimientos en el mundo de la economía y finanzas? ¿Te gustaría saber más de algunos conceptos o términos que, a primera impresión, parecen confusos? En este artículo, en concreto, hablaremos de qué es la insolvencia. También daremos algunos consejos para no caer en esa situación o poder revertir, en caso de que ya estemos en ella.

Para empezar, hemos de definir este concepto y adentrarnos en todo lo que engloba y afecta en una economía. La insolvencia es la incapacidad económica de hacer frente a los gastos en el presente y en un futuro a corto plazo. Es decir, insolvente puede ser una persona o empresa que no está en condiciones de pagar una deuda.

Contablemente, la solvencia indica la relación entre pasivos y activos de una persona física o jurídica. Por ejemplo, si el activo de una empresa es de 100 euro y el pasivo de 50 euros, dicha relación sería 2. Significa que por cada euro que es pasivo, la empresa posee dos euros en su activo. En el caso de que las cantidades fueran inversas, la empresa se encontraría en una relación negativa y entraría en la situación de insolvencia.

Jurídicamente, el término insolvencia hace referencia a una persona que no tiene recursos ni liquidez suficiente para hacer los pagos que exigen las obligaciones propias. En el caso de estar una empresa en esa situación de insolvencia entra en lo que se llama suspensión de pagos. En este momento, se pone en marcha el concurso de acreedores para establecer una hoja de ruta con el objetivo de que dueño de las deudas cumpla. Para que  sean los negocios rentables, es imprescindible estar al corriente de estos pagos. De esta manera se evita tener esta circunstancia económica tan poco deseable por cualquiera.

insolvencia

La insolvencia

Hay muchas entidades o compañías que se mueven en el filo de la insolvencia, como estrategia. Estas intenciones atienden a una visión más a largo plazo, para hacer una reconstrucción financieramente hablando. Es un movimiento estudiado al detalle y con seguros que cubren la posible bancarrota. No obstante, no es recomendable en esta situación, ya sea deliberadamente o no haciendo nada al respecto.

Precisamente, uno de los hombres más ricos del mundo como es Donald J. Trump, ha generado riqueza de este modo. Tiene el récord de ser la persona que más veces ha sufrido este «revés» recuperándose en un tiempo corto. Han sido cuatro las declaraciones de bancarrota que ha protagonizado el actual presidente de los Estados Unidos. Ha de quedar claro que no ha sido una caída imprevista y sin paracaídas. Como muchos grandes empresarios, tienen seguros que cubren en caso de bancarrota. Es por ello que muchos opinan que fue un hecho premeditado para salir adelante e, incluso, fortalecido.

Para conocer a la perfección las consecuencias o qué significa exactamente la insolvencia, hemos de saber qué es el activo y el pasivo en contabilidad. Las obligaciones que tenemos están atadas a nuestra responsabilidad financiera, las cuales hemos de cumplir. Aunque muchas empresas, totalmente reprobable tanto ética como moralmente, se escudan en esta situación. Cuando tienen tantas deudas que no pueden o quieren afrontar, simplemente se declaran insolventes y empiezan con otra empresa. El proceso no es así de sencillo, pero para ello cuentan con profesionales contables que protegen sus intereses. La idea es escudarse y protegerse en la ley, evitando dichos pagos. Seguramente hemos escuchado algún caso de una empresa que pertenecía a otra empresa y a su vez esta estaba ligada a otra. No es más que una organización, muchas veces compuesta desde el principio, para «desaparecer» y no afrontar sus obligaciones económicas.

Cómo evitar la insolvencia

A continuación, en este apartado, hablaremos de qué hacer para no caer en esta circunstancia financiera tan peligrosa. Antes, es preciso aclarar que declararse insolvente no exime de la deuda contraída, solamente la retrasa. Esto suele acarrear intereses de la deuda, por lo que estaremos aumentando la cantidad y enterrando más nuestro futuro.

– Gestión de las finanzas. El fallo de muchas empresas no es precisamente las ventas, sino la gestión de los ingresos e inversiones. Para llevarlo de una manera correcta, no hemos de tomar decisiones demasiado emocionales. Ver las cosas como realmente son y no como queremos puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Es positivo tener pasión en tu trabajo y una idea que proyectar, sin importar la dificultad. Pero en cuestión de finanzas, hemos de ser más cerebrales.

– El efectivo. Este es un punto muy importante dentro de las finanzas que puede tener una empresa. Tener claro qué dinero se está cobrando, cuándo y por qué razón es fundamental. También lo es saber de cuánto puedo disponer para según qué gastos. Sin este control, únicamente seremos meros transportistas de dinero. Recibiremos efectivo, pero se nos irá antes de darnos cuenta. En ese momento te encuentra a merced de los pagos mensuales y las deudas. Vives de mes a mes, esperando que termine. Cuando finalmente termina, empieza el siguiente y con más dificultad. Es como si nuestra casa se estuviera inundando y usáramos un vaso para vaciarla.

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– Economía personal y profesional. Mucha gente, de manera equivocada, cree que los beneficios son suyos en ese instante. La manera correcta de llevar una empresa es ver a tu negocio como otra persona. Tú eres un trabajador de esa persona con un sueldo concreto y tu compañía es tu jefe, dónde va el resto del dinero. Los beneficios de la compañía han de guardarse por lo que pudiera surgir. De esta manera podemos llevar la contabilidad de la empresa y en los gastos estará nuestro sueldo. Sin este sistema, nos veremos en situaciones comprometidas. ¿Qué elegirías, pagar la luz de tu casa o que tu negocio siga funcionando? Si pagas la luz tu negocio no funciona y terminarás no pagando la luz. Si no pagas la luz, tendrías unas condiciones pésimas de vida. Por eso, hemos de hacer una correcta gestión.

Consejos

Recientemente, hemos dado varias soluciones para evitar caer en un estado de insolvencia. Como siempre se ha dicho, es mejor prevenir que tener que curar. Desgraciadamente, hay personas que ya se encuentran en esta circunstancia y les daremos algunos consejos para que puedan mejorar su situaciones.

– Decisiones duras, pero necesarias. En este punto, hemos de llegar a una conclusión que puede que no guste a mucha gente. No siempre podemos tener todo. A veces, la vida se trata de tomar la mejor decisión que podamos, aunque esta no sea de nuestro agrado. Pensar de una manera objetiva y «aparcar» nuestros deseos, puede ser la única manera de salir de ahí. Esto no significa abandonar, simplemente tratar con el problema más urgente. Así saldrás fortalecido y sin trabas para volver a intentarlo, habiendo aprendido de errores.

– Priorizar. Por mucho que nos guste seguir llevando nuestro nivel de vida, hemos de quedarnos con lo esencial. La sociedad de consumo nos empuja a ser materialistas y esto no siempre es lo que más nos conviene. Preguntarnos si es necesario tener un móvil de alta gama, si necesitamos el coche o, en su lugar, podemos usar transporte público o ir caminando. Cuestionarse todas nuestras acciones que supongan gastos, por mínimos que sean, es un análisis obligatorio. Mucho más efectivo si lo llevamos a un papel, para que lo veamos con más claridad.

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