Funcionario de Prisiones – Todo lo que has de saber

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Si has llegado hasta aquí es muy probable que en alguna ocasión te hayas planteado convertirte en un funcionario de prisiones, que estés buscando una nueva salida laboral, o simplemente que quieres tener una mayor información sobre este puesto de trabajo. Independientemente del motivo que te hay traído hasta aquí, te vamos a explicar todo lo que debes saber acerca de ello.

Qué es un funcionario de prisiones

En primer lugar vamos a explicar qué son los funcionarios de prisiones.  No obstante, antes de definirlo debes saber que en España los cuerpos de funcionarios de instituciones penitenciarias depende del Ministerio del Interior, concretamente de su Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

Un funcionario de prisiones es la persona encargada de que los internos de estos centros penitenciarios cumplan con el reglamento del mismo. En función de la especialidad de cada trabajador se encargará de unas funciones en particular. Estas pueden ir desde la vigilancia de los presos hasta la administración de los departamentos u otras muchas tareas.

Funciones de un funcionario de prisiones

Un funcionario de prisiones es un trabajador que tiene diferentes funciones en su día a día, aunque la prioridad de los mismos es garantizar un entorno seguro y sin riesgos para los delincuentes, tratando de contribuir a su rehabilitación.

El trabajo de estos profesionales tiene dos objetivos, que son el de reducir el riesgo de reincidencia por parte de los delincuentes y, al mismo tiempo proteger a la ciudadanía. Sus puestos de trabajo se encuentran en todo tipo de centros, desde centros para menores a cárceles de alta seguridad, pasando por las cárceles «normales».

Las principales funciones de un funcionario de prisiones son, en cualquier caso, las siguientes:

  • Mantener la seguridad y el orden dentro del centro penitenciario.
  • Cuidar y controlar a los presos. Para ello se deberán encontrar en lugares clave dentro de los recintos o en lugares concretos en los cuales puedan tener la situación debidamente controlados.
  • El tratar los comportamientos difíciles de los delincuentes cuando se den, además de controlar las situaciones de máxima tensión para evitar que pueda desencadenar en actos peligrosos.
  • Registrar las celdas para evitar que los delincuentes puedan tener drogas o armas.
  • Llevar a cabo labores de supervisión del trabajo de los presos, así como de sus visitas familiares o las actividades de ocio que puedan llevar a cabo dentro del propio centro.
  • Llevar a cabo acciones de patrulla por las instalaciones del centro.
  • Supervisar a los presos de forma rutinaria para tener un control sobre estos.
  • Proceder a inmovilizar  al preso físicamente cuando sea necesario para controlar la situación o por su propia seguridad o la de los propios funcionarios.
  • Velar por el cumplimiento de los derechos existentes en las políticas de los centros penitenciarios.

Asimismo, algunos funcionarios de prisiones tienen una formación especial para el desempeño de otras funciones¡, como son aquellos que reciben formación en técnicas de seguridad electrónica o los especialistas en el adiestramiento de perros.

De igual modo, otro funcionario de prisiones puede no realizar estas tareas menciondas y encargarse de recepcionar a nuevos delincuentes, llevar a cabo tareas administrativas o colaborar con el personal médico y otros empleados de los centros.

También es una responsabilidad de un funcionario de prisiones, en algunos casos, evaluar a los presos para determinar el tipo de cárcel al que deben acudir; así como el desempeñar una función de acompañamiento cuando deben conducir a los delincuentes hacia el patio o de regreso a sus celdas. No obstante esto  no sucede en todas las prisiones.

Puestos de trabajo del funcionario de prisiones

Un funcionario de prisiones puede desempeñar diferentes actividades en función del área de trabajo que le corresponda en su centro penitenciario. Estos puestos vamos a dividirlos principalmente en tres áreas:

Área de vigilancia

En esta área, la misión del funcionario de prisiones es la de controlar a los delincuentes y mantener el orden en la prisión. Además están directamente relacionados con las tareas de educación y rehabilitación de los presos.

Se dedican principalmente a garantizar la seguridad interna en las instalaciones, para lo cual desempeñan una serie de labores básicas, como son:

  • Medidas de seguridad interior consistentes en registros, cacheroos, recuentos, controles, cambios de celda, etcétera.
  • Observación de los internos para evaluar y comprobar cómo se comportan, sus relaciones, actividades y movimientos dentro de la prisión.

Oficinas

Un funcionario de prisiones que trabaja en oficinas lleva a cabo principalmente labores administrativas, sin contacto con los presos. Aquí se desarrollan todo tipo de funciones como la recogida, tratamiento o cesión de datos personales de los presos; registro y tramitación de su participación en actividades, etcétera.

Entre sus tareas de gestión se encuentran las siguientes:

  • Gestión y tramitación del ingreso en prisión de los delincuentes. Se recogen todos los datos relativos a sus datos de identificación, los delitos, las disposiciones judiciales, reconocimientos médicos, etcétera.
  • Trámites de salida de prisión, tales como certificados, ayudas, excarcelaciones, etcétera.
  • Llevar a cabo tareas que faciliten administrativamente el traslado de los reclusos.
  • Gestionar las informaciones, recursos y quejas que puedan recibir sobre el centro penitenciario.
  • Gestión de las comunicaciones y visitas al centro, de abogados, recepción de paquetes, comunicaciones telefónicas o escritas, visitas de familiares…

Área mixta

Un funcionario de prisiones que forme parte de este área se encarga de llevar a cabo diferentes funciones, tanto de vigilancia y control de los reclusos como labores administrativas y burocráticas, incluida la atención al público.

Requisitos para ser un funcionario de prisiones

Para ser un funcionario de prisiones es necesario cumplir con una serie de requisitos. Es indispensable cumplir con todos ellos y son los siguientes:

  • Un aspirante debe tener un mínimo de 18 años de edadno superar la edad de jubilación.
  • Se debe tener nacionalidad española.
  • Se debe tener titulación universitaria para el desempeño de trabajos determinados como de enfermero (Enfermería). Para ser ayudante es suficiente con título de Bachillerato o Formación Profesional de Grado Medio.
  • Un funcionario de prisiones debe haber trabajado al menos durante dos años en un puesto de tipo C1. En el resto de casos no se necesita experiencia previa.
  • No se pueden tener antecedentes penales por delitos graves.
  • No se puede haber sido inhabilitado para desempeñar algún cargo público.
  • Se debe certificar que no se padece ningún tipo de enfermedad que impida la correcta labor de las labores del puesto al que se postula.

Sueldo de un funcionario de prisiones

Uno de los aspectos que más interesan a las personas al buscar un trabajo, y el de funcionario de prisiones no es una excepción, es saber el sueldo.

Los ayudantes de las Instituciones Penitenciarias forman parte de la clasificación profesional C1 entre los Funcionarios del Estado. Por este motivo, se pueden percibir entre 25.000 y 30.000 euros brutos anuales, con catorce pagas, una extraordinaria en diciembre y otra en junio.

El salario habitual es de 1.700 euros netos mensuales, cantidad a la que se deben sumar los complementos derivados de los trienios de experiencia, destino y turnos. Gracias a la expericnia es posible alcanzar un salario de hasta 36.000 euros brutos anuales.

Por otro lado, también hay otros factores que influyen en el salario como si se trabaja en un destino insular o uno de mayor peligrosidad. Asimismo, los funcionarios que son parte de un cuerpo especial como médicos o enfermeras, entre otros, perciben más de 2.500 euros mensuales. Los empleados de oficina, por su parte, perciben un salario inferior a los 1.400 euros de media.

Además, hay que tener en cuenta que los empleados públicos tienen 22 días hábiles de vacaciones al año, además de 6 días para asuntos propios.

Cómo ser funcionario de prisiones

Dicho lo anterior, puedes estar interesado en ser funcionario de prisiones, por lo que te vamos a explicar cómo puedes serlo. Para ello es necesario realizar oposiciones, por lo que si te interesa tendrás que informarte en primer lugar de la próxima convocatoria. Lo puedes encontrar en la web de Instituciones Penitenciarias del Estado.

En los procesos que estén abiertos podrás rellenar el modelo de solicitud para presentarte. Cuando se acepte la misma tendrás que someterte a las pruebas correspondientes.

Oposiciones a funcionario de prisiones

Las oposiciones a funcionario de prisiones se dividen en tres fases principales que deben ser superadas:

Primera fase

En la primera fase es necesario realizar un examen de tipo test con 150 preguntas. Se penalizan las respuestas incorrectas. La prueba se debe desarrollar en un máximo de 2 horas y 15 minutos.

Segunda fase

Una vez superada la primera fase se debe superar una segunda. Esta consiste en 10 casos prácticos, de los cuales se obtienen 5 preguntas de tipo test. Solo hay una respuesta válida y penalizan las erróneas. Se dispone de 1 hora y 40 minutos para realizarla.

Tercera fase

En una tercera fase, habiendo superado las anteriores, el funcionario de prisiones debe superar un reconocimiento médico. De esta manera se trata de comprobar que no existen lesiones o enfermedades que puedan ser incompatibles con el desarrollo del puesto de trabajo.

 

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