Comisión financiera – ¿Qué es?

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¿Te gustaría saber ciertos conceptos sobre economía que pudieran estar relacionados con tu actividad económica o en el ámbito personal? ¿Has escuchado algunos términos, pero no sabes realmente qué significan o en qué tienen impacto? En este artículo hablaremos de qué es la comisión financiera y de todo lo que deberías saber sobre ella. Se trata de la comisión que nos cobra el banco por el coste derivado de sus servicios. Un ejemplo puede ser la financiación, que no se encuentra sujeta al IVA. El concepto comisión, en términos generales, es el gasto que una parte asume al contratar un determinado servicio. Si hablamos de facturación, puede ser la cantidad cobrada cuando se ofrece dicho servicio. Por otra parte, en términos de contabilidad, se habla de una comisión bancaria. Podemos encontrarnos dos categorías diferentes de comisión bancaria y son:

  • Comisión de servicio. Es el coste derivado del servicio ofrecido por nuestro banco. Entre estos servicios está el mantenimiento de nuestra tarjeta (crédito o débito), de la cuenta, coste al cambiar una divisa, etc.
  • Comisión financiera. Es toda comisión relacionada con un coste al recibir financiación, ya sea crédito o préstamo. También es el gasto producido por un impago en una deuda o correspondiente a un producto para invertir. Un ejemplo de este tipo de productos puede ser emisiones de bonos.

Si consultamos con nuestra Ley del IVA, en concreto su artículo número 20, podemos ver que dichas operaciones están exentas del IVA. A diferencia de una comisión financiera, una comisión de servicios sí grava al 21% en este impuesto. Es importante saber cómo calcular comisiones para comprobar que todo está en orden y cumplir con nuestra responsabilidad financiera. Desde aquí, aconsejamos primero entender el producto que se va a contratar y la comisión a la que vamos a hacer frente más tarde.

comisión financiera

Comisión financiera

Un gasto financiero es el que se deriva del coste por una financiación o cuando una entidad bancaria nos cobra por sus servicios. No es un gasto relacionado con un tipo de personas concreto, ya que nos afecta a todos. Al margen de que seamos un autónomo, sociedad, trabajador o pertenezcamos a cualquier otro grupo, nos afecta este tipo de comisiones. Si tenemos una cuenta en algún banco, una adquisición que vamos pagando en plazos o la hipoteca, entre otros, haremos frente a este tipo de comisión financiera. Los gastos más comunes en este ámbito son:

– El interés. Es un cargo que nos pasan con motivo de una deuda adquirida con una financiera, entidad bancaria o particular al que hemos pedido una cantidad de dinero. Se trata de aplicar un porcentaje concreto (tipo interés) al importe que está pendiente y pertenece a la deuda.
– La comisión. Los cargos que nos hace una entidad financiera o bancaria por el servicio prestado y pueden ser de varios tipos como:

  • La comisión por la apertura de nuestro préstamo.
  • Una comisión por mantener nuestra cuenta bancaria.
  • La comisión si cancelamos de manera anticipada un préstamo que habíamos contratado.
  • Una comisión por los servicios para cobrar que usamos. Dentro de estos servicios está el cobre y pago de recibos, tarjeta de crédito, cajero automático, transferencias, etc.

Como hemos podido comprobar, hasta ahora, todos los conceptos y comisiones mencionadas nos resultan más que familiares. Son operaciones totalmente normales que vemos cada mes en nuestros hábitos o economía. No obstante, con alguna excepción, si somos un particular, el gasto financiero no va a tener impacto alguno en nuestros impuestos a título personal. A lo largo del texto, entraremos más en detalle sobre este tipo de comisión, cómo afecta a según que empresas y su posibilidad de deducción.

Comisión financiera para empresas

Una diferencia que tiene el autónomo, profesional, la empresa o sociedad con una persona particular es que van a tener la posibilidad de deducir este gasto financiero. Un requisito para que estos costes sean deducibles es que han de corresponder a un gasto soportado con el objetivo de conseguir ingresos. Por ejemplo, si un autónomo adquiere un vehículo para utilizarlo en la vida personal no va a poder deducir el interés producido por el préstamo pedido para facilitar esa compra. No obstante, en caso de que esa adquisición del coche este motivada por una necesidad laboral, estos intereses correspondientes al préstamo si van a ser deducibles. La distinción clave para la posible deducción es si esa compra será utilizada para desarrollar nuestra actividad económica.

Un aspecto trascendental es ser conscientes de las diferencias que existen entre un gasto financiero y otro tipo de gastos. Por ejemplo, cuando pagamos un recibo de nuestro préstamo, en ese mismo pago hacemos frente a dos conceptos distintos como:

  • Amortización de nuestro préstamo o la devolución de un porcentaje correspondiente a la cantidad que hemos pedido. Esta parte no está en la categoría de gasto financiero y tampoco podemos calificarlo como gasto. El motivo es que cuando pagas está cantidad en tu tesorería, ya no está en tu deuda.
  • La parte restante corresponde al interés que tiene ese préstamo y sí es una comisión financiera.

Límite fiscal y deducción

La normativa vigente publicada por Hacienda ha establecido una serie de límites para deducir un gasto o comisión financiera, en especial si hablamos de un Impuesto de las Sociedades. Estas limitaciones son:

  • Únicamente será deducible hasta el 30% de un beneficio correspondiente al ejercicio en nuestro resultado neto financiero. Este resultado son nuestros ingresos menos el gasto financiero, si tiene un resultado negativo.
  • Todo gasto financiero se va a poder deducir cuando no supere, en un ejercicio, el millón de euros. Si el tiempo de dicho ejercicio no es del año, se deducirá la parte proporcional. Cualquier gasto de este tipo que no sea deducible por haber llegado a esta limitación va a poder deducirse en los siguientes ejercicios, con un plazo máximo de 18 años.

La deducción del gasto o comisión financiera no es aplicable a una entidad aseguradora o crediticia, ni tampoco a la sociedad disuelta o extinguida en un ejercicio que se dé dicha esa disolución. El límite afecta de una manera directa al gasto procedente de una deuda con entidades o terceros. Estas pueden ser un dividendo de las acciones que estén como un pasivo financiero, el interés de una deuda, operación de factoring o un descuento relativo a efectos comerciales. En otras palabras, tenemos la posibilidad de añadir el interés explicito o implícito y toda comisión originada de un endeudamiento como empresa. Para ello, ha de corresponderse con nuestra normativa de contabilidad y que se encuentren dentro de la categoría de un gasto financiero. En este límite para el gasto financiero no está incluido los costes por una incorporación a un valor del activo.

Posiblemente, no tengamos claro en este apartado qué comisión financiera es aplicable aquí. No es necesario conocimientos básicos de la materia o tener una formación específica. Si somos autónomos o tenemos un negocio, seguramente tengamos un asesor que nos aconseja y lleva nuestra contabilidad. Podemos preguntarle todas nuestras dudas, si las hubiera. La figura de este profesional es indispensable cuando estamos desarrollando una actividad con un determinado volumen o con cierta complejidad. No sin restar importancia al hecho del trabajo del que nos libera poder delegar ciertas tareas a esta persona, así como las declaraciones pertinentes.

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Comisión financiera y contabilidad

Un paso necesario es ser conscientes de la importancia del apartado contable dentro de nuestra actividad. Un conocimiento básico que nos ayudará a comprender mejor desde la base es saber qué es el activo y el pasivo en contabilidad. En el PGC (Plan General de Contabilidad) podemos ver el gasto financiero en nuestra cuenta de las ganancias y de las pérdidas, dentro del grupo número 13.

  • Deudas que tengamos con empresas asociadas y de grupo.
  • Actualización en cuanto a provisiones.
  • Deudas que tenemos con terceras partes.

De todas maneras, se ha de computar en nuestro Estado del Flujo del Efectivo en su apartado para ajustes correspondientes al resultado previa aplicación de impuestos. Dicha información incluidas en los apartados mencionados anteriormente pertenecientes a la cuenta anual es su resultante de la contabilización de un año, al igual que en los demás supuestos. Cuando se contabiliza, se procede mediante la cuenta del gasto financiero que pertenecen a la cuenta del gasto, grupo número 6.

Cuando se trate de una comisión financiera, desde aquí aconsejamos analizar los detalles y el precio de esa negociación. Seguramente, si es el banco de toda nuestra vida, no hemos tenido un problema y nuestro perfil no sea de riesgo, tendremos unas buenas condiciones. Una vez que hayamos elegido el banco con el que queremos pedir ese préstamo u otra operación, es necesario saber todas las condiciones. Si no cumplimos con nuestra parte del acuerdo, nos puede llevar a una situación bastante negativa. Cualquier retraso en un pago tiene un interés o si nos arrepentimos y cancelamos esa operación fuera del tiempo estipulado. Son todos estos detalles que necesitamos valorar y escenificar para saber si podemos hacer frente a estas situaciones o impedir que pasen. Es un paso muy importante a dar que puede ser de una gran ayuda o de todo lo contrario.

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