Qué es gastar – Significado y definición

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En ocasiones nos cuesta mucho conseguir el sustento diario. Hay personas que trabajan duro de sol a sol y reciben su salario de forma diaria. Otros, semanal, quincenal y algunos, hasta mensual. Lo cierto es que en todos los casos, tenemos que hacer un esfuerzo grande para llegar a finales de mes. Se trata de una tarea de sobrevivencia.

La razón es que tenemos muchos gastos y poco dinero. Nuestros ingresos se nos vuelven sal y agua. Los tenemos en nuestras manos y, en un abrir y cerrar de ojos, ya no lo tenemos. Tal como si fuera un acto de magia.

Pero la realidad es que no se trata de un truco, sino de la triste verdad que nos afecta a todos. La gran inflación que plaga a muchos países, está hasta en la sopa. Hace que gastemos más y sea menos lo que podamos adquirir.

Entonces, lamentablemente es como si estuviéramos echando tierra en un saco roto. Parece que no llegaremos a ningún lado. Pero, ¿quiere decir eso que todo está perdido? ¡Venga, claro que no! Siempre hay una alternativa.

Para poner cartas en el asunto, es importante que tengamos claro no solo qué es lo que debamos hacer, sino volvernos expertos en finanzas y conocer ciertos términos, como por ejemplo, qué es gastar. Veamos lo que significa y qué podemos hacer.

Definición de la palabra “Gastar”

Qué es gastar –

Existen muchas definiciones para esta palabra. Es prácticamente un hecho el que la mayoría de nosotros sabe lo que significa, puesto que es una palabra muy conocida. Sin embargo, a fin de ser más específicos, estaremos hablando sobre algunos significados de la palabra “Gastar”.

El vocablo “Gastar” proviene de la palabra latina “Vastare” cuyo significado es “Devastar”. Este término se utiliza para hablar de la acción de usar el dinero para algo, pero también se emplea para referirse al deterioro que ha sufrido algo, ya sea alguna persona u objeto.

Por ejemplo, “Se gastó la suela de los zapatos”, “La batería se gastó”, etc. En el caso de una persona, es normal utilizar esta palabra en expresiones como: “Te estás gastando en ese trabajo” o “Se desgastó demasiado”.

Por otra parte, esta palabra siempre está presente o relacionada con las finanzas dentro del concepto de utilidad, ya sea de una empresa, en la familia y hasta gubernamental.

En el caso de la familia, esta debe saber controlar sus gastos, para que el dinero, que es el resultado de su trabajo, les alcance y puedan cubrir sus necesidades, además de pagar sus deudas, si las tienen.

Ahora bien, en ocasiones, gastamos nuestros ingresos en cosas que son innecesarias. ¿Te ha sucedido? ¿A qué se debe eso? Existen muchos factores que influyen en nosotros para que gastemos.

¿Qué nos hace gastar nuestro dinero?

Una de las razones por las cuales gastamos, a veces incluso de forma compulsiva, nuestro dinero es por la presión que ejerce la sociedad en nosotros. Nos hace creer que necesitamos ciertas cosas.

Por ejemplo, muchos tenemos un teléfono celular inteligente que nos permite realizar diferentes tareas, como enviar correos electrónicos, recibir llamadas, etc.

Sin embargo, con el paso del tiempo, sale un teléfono nuevo, con características más modernas. Entonces, la sociedad nos dice que el nuestro, aunque es útil, ya no está de moda y que necesitamos uno más avanzado. Pero, ¿es eso cierto? En la mayoría de los casos, no.

Por otra parte, en ocasiones gastamos porque sentimos la necesidad de disfrutar de la experiencia de comprar. A veces compramos cuando estamos tristes, y es como una terapia en nosotros. Otros, por el contrario, compramos cuando estamos felices.

Lo importante del caso, es estar conscientes que muchas veces gastamos en cosas que queremos, pero no necesitamos.

Otro factor que nos lleva a gastar es la disponibilidad de crédito que tengamos. Mientras más prósperos seamos monetariamente, más deseo tendremos de gastar. Así nos olvidamos de aquello de ahorrar.

El tener la posibilidad de adquirir algo fácilmente puede llevarnos a tomar malas decisiones financieras.

También gastamos debido a la gran cantidad y variedad de productos que están disponibles en el mercado, y por la influencia del marketing y los medios de comunicación sobre nosotros.

Cómo puedo gastar menos

Qué es gastar –

Eso es, precisamente, lo que muchos queremos y hasta necesitamos. Pero que, sin embargo, no sabemos cómo lograrlo. Tranquilo, aquí te estaremos dando algunos tips a fin de gastar menos.

No permitas que los medios de comunicación te lleve a comprar cosas que no necesitas o a reemplazar las que ya tienes, que están en buenas condiciones y cumplen sus funciones, por otras más avanzadas y más costosas pero que están de moda.

No caigas en las redes de la publicidad engañosa, no todo lo que brilla es oro. Tal vez, después de adquirir algo te des cuenta que no lo necesitabas o que no era tan bueno como parecía.

Relaciona siempre la calidad con el precio. Es mucho mejor tratar de aprovechar las ofertas del mercado. Por lo general, te ofrecen calidad a un costo más bajo. Te estarás levando lo que quieres y gastarás menos.

Antes de salir a hacer compras, haz una lista de las cosas que necesitas. De esta manera, evitarás comprar cosas que no necesitas.

Si vas al trabajo o a la universidad, lleva tu propio almuerzo. Comprar comida en la calle, no solo es menos saludable sino que es mucho más costoso. Piensa en todo lo que puedes ahorrarte haciendo algo tan sencillo como esto.

Ahora bien, ¿Cómo diferenciar los gastos necesarios de los que no lo son? Presta atención.

Gastos necesarios

Los gastos necesarios son los más importantes. Son aquellos que están en nuestra lista de prioridades y que merecen mayor atención que otras cosas.

Pero dentro de estos gastos necesarios, hay unos que se pueden catalogar de obligatorios. Son los que no podemos postergar para otro momento, porque tenemos el compromiso de pago.

¿Cuáles son estos?… El recibo de la luz y de otros servicios, la mensualidad escolar, el arriendo de la casa. Pero también están el pago de las tarjetas de crédito o de los préstamos bancarios que tengamos.

Recuerda que es mucho mejor ser cumplido en este caso, ya que nos permite contar con estos recursos cuando tengamos la necesidad.

Por otra parte, entre los gastos necesarios está incluida nuestra dieta. Pero, dentro de este renglón, también hay cosas que tenemos que calificar entre necesarias e innecesarias con la finalidad de gastar menos dinero.

En ocasiones lo que deseamos no armoniza con lo que necesitamos. Por eso debemos ser muy objetivos, si nuestro deseo es ahorrar.

Los gastos necesarios, aunque son vitales e imprescindibles, pueden ajustarse con mucha mayor libertad que los obligatorios. Por ejemplo, puedes reducir o aumentar, según las circunstancias, lo que gastarás en alimentación, transporte o vestimenta.

Si de antemano determinas cuánto puedes gastar en estas cosas, estarás ahorrando. Claro, toma en cuenta la economía de tu país y aparta algo de más.

Gastos innecesarios

Como su nombre lo indica, son aquellos gastos que no necesitamos hacer o que podemos prescindir de ellos. Claro, por lo general, es muy relajante hacer este tipo de gastos. Pero, si lo que quieres es gastar menos, entonces debes abstenerte de ellos en la medida que las circunstancias te lo permitan.

En esta categoría encontramos los gastos que están relacionados con la diversión y el entretenimiento. No quiere decir que no le vamos a dar espacio al entretenimiento en nuestras vidas, más bien lo que quiere decir es que debemos ser equilibrados.

La diversión debe ser como la sal en la comida. Si le agregamos mucho entonces podría ser perjudicial. Basta con un toque de vez en cuando para darle sabor a nuestra vida y salir de la rutina.

Por otra parte, si ya tenemos algo que nos ayuda a satisfacer una necesidad, hay que tener buen juicio para no caer en la tentación de comprar más. Por ejemplo, ropa, zapatos, maquillaje, en el caso de las mujeres.

Una cosas es tener variedad y otra muy diferente es tener cantidad. Recuerda que el objetivo es gastar menos. No se trata de prescindir de ciertas cosas sino de adquirir la cantidad necesaria, lo que puede incluir hasta la comida. Si ya tienes la suficiente, comprar más puede ser un gasto innecesario y hasta reportar pérdidas para ti. ¡Cuidado!

Otros tipos de gastos

Existen otros tipos de gastos que estaremos señalándote a continuación.

  • Los gastos fijos: Son aquellos que no varían mucho en cuanto a monto. Por lo general, estos gastos son mensuales y el egreso es el mismo. Entre ellos encontramos la renta del teléfono, los intereses de nuestros préstamos bancarios, entre otros.
  • Los gastos variables: Son los que, como su nombre lo indica, pueden variar de un mes a otro en cuanto al monto. Son los que están condicionados a nuestro consumo. Mientras más consumamos, más gastamos. Por ejemplo, la comida.
  • Claro, en este caso, también tenemos que tomar en cuenta la estabilidad económica de nuestro país. Lo que en un país puede ser un gasto fijo, en otro puede ser variable.
  • Los gastos inesperados: Son aquellos que se presentan de forma repentina. En otras palabras, las llamadas emergencias. No las teníamos incluidas en nuestro presupuesto, pero se presentaron. Por ejemplo, un accidente.
  • Los gastos paulatinos: Son los que se van presentando poco a poco. No tienen un gran costo cuando los ves de manera aislada. Pero, en general, suman bastante dinero. Este tipo de gasto es el que nos hace preguntarnos, qué pasó con nuestro dinero.
  • Los gastos flexibles: Son aquellos que, aunque no podemos evitar hacer, sí podemos determinar cuánto gastar en ellos. Como es el caso de la compra de un par de zapatos.

Consejos finales

Si tu deseo es gastar menos, en tus manos está alcanzar ese objetivo. Como has podido darte cuenta, no depende de nadie más sino de ti mismo. Debes resolverte a hacer algo.

Lo primero que debes hacer es planificarte, ¿cuándo lo debes hacer? Justo cuando tengas el cheque del pago en tus manos o cuando ya sepas que te han depositado tu sueldo.

En ese momento debes sentarte con papel, lápiz y calculadora para determinar cuánto vas a gastar y en qué cosas lo harás. Recuerda que es importante que tengas dinero adicional, para dejarlo como soporte por si se presenta algún gasto imprevisto.

Si sumas los gastos obligatorios con los necesarios, te darás cuenta que solo te queda un 20% de tus ingresos. No los desperdicies en gastos innecesarios. Piensa en el mañana. No hagas como este refrán popular: “Pan para hoy y hambre para mañana”. Ten autocontrol y aprende a decir que no.

Sé equilibrado y recuerda que debes determinar bien lo que necesitas y lo que no, porque fácilmente puedes confundir tus deseos con tus necesidades. No te dejes que otros decidan qué es lo que debes comprar. El dinero es tuyo, así que tú eres el único que debería decidir en qué lo gastarás.

Gasta menos, ahorra más y ten siempre un dinero extra para utilizarlo de la mejor manera en lo que desees.

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