La innovación ecológica – Lo que has de saber

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Es muy probable que en los últimos tiempos hayas escuchado hablar de innovación ecológica, pero es posible que no sepas de qué se trata exactamente. Por ello, a lo largo de las siguientes líneas te vamos a explicar todo lo que debes saber sobre este concepto.

Para empezar debemos definir lo que es: La innovación ecológica es el desarrollo del proceso de innovación hacia el exterior, haciendo que se genere un impacto tanto en el entorno controlado y más cercano a a la empresa como en un ecosistema más amplio. Este ecosistema puede ser una zona poblacional, un grupo social o un mercado, en el que la empresa ya no tiene el control pero en los cuales el impacto de la innovación y sus beneficios es mayor.

La innovación ecológica es muy importante y la gran mayoría de los responsables de empresas consideran que es muy importante dentro de sus respectivas empresas, ya que es importante tener en cuenta las consideraciones medioambientales. Para ello se recurre de manera habitual a diferentes medidas como el reciclaje, la iluminación de baja energía y la búsqueda de mayor eficiencia energética.

Para la pequeña y mediana empresa dar este paso puede ser un obstáculo en ocasiones, si bien para las grandes multinacionales es mucho más factible apostar por ella. La sostenibilidad es importante para todos y hay muchas soluciones que permiten que la innovación ecológica esté al alcance de todos.

El impacto de la innovación ecológica

A la hora de hablar de innovación ecológica podemos diferenciar, principalmente,  dos itpos de impactos, que son los siguientes:

Impacto externo

Para que exista innovación es necesario que esta tenga la suficiente potencia para poder generar cambios en la sociedad, ya sea este mayor o menor. Aunque en un principio pueda llegar a tener un alcance limitado, todo proceso de innovación debe tener la capacidad de poder crecer y tener un crecimiento en su impacto.

Independientemente de la mejora de la que se trate, aunque sea una mejora interna de procesos, es importante que se busque una repercusión de los mismos y debe suponer que haya una mejora en el precio y los costes. También puede darse una mejora en el producto o una nueva manera de enfocar la comunicación de la empresa. En cualquier caso, siempre existe una limitación inicial.

Es importante ser capaz de asumir que va a haber un impacto externo, lo que al mismo tiempo provoca que haya cierta pérdida de control sobre la innovación. Esto ocurre también cuando un producto es lanzado al mercado, que deja de permanecer por completo a la empresa. Aunque la empresa lo haya creado, es el cliente el responsable de darle uso y hacer que su venta sea o no exitosa. Por este motivo es importante pensar siempre en la forma en la que ese cliente es capaz de asumir la innovación.

En resumen, dicho esto es importante ser consciente que la innovación debe crear ecosistemas. También debe ser capaz de que se favorezca la creación de relaciones que de verdad aporten un valor en la sociedad, en el mercado y en las empresas, de forma que se puedan aprovechar todos los conocimientos adquiridos a raíz de la misma y que incluso se puedan utilizar en otros ámbitos.

Impacto interno

Al mismo tiempo que se consigue generar un impacto externo a través de la innovación ecológica, también tiene su propio impacto dentro de la empresa.

Toda innovación que se realice debe generar al mismo tiempo que se está desarrollando unas conexiones y relaciones dentro de la propia empresa. Esto hará que se puedan crear nuevos canales de comunicación y fortalecer los ya existentes. De esta manera se crean ecosistemas que aportan valor y conocimiento, lo que es favorable de cara a la mejora de la organización.

La innovación ecológica recibe este nombre porque no se centra en un solo proceso. Se trata de un camino que va más allá y que se desarrolla en diferentes escenarios de manera simultánea. Así se logra crear un ecosistema entre diferentes partes implicadas. Es una manera de aceptar el beneficio de la innovación para que sea compartido por todos en la empresa y se puedan generar impactos positivos a raíz de ella.

El valor que aporta la innovación ecológica

Las operaciones empresariales que son sostenibles dan una mayor importancia al medioambiente y a todo lo que lo rodea. No obstante, la innovación ecológica también aporta un gran valor tangible para las empresas que pueden mejorar aún más sus resultados.

A muchas personas se les olvida que la sostenibilidad debe buscar un equilibrio entre las fuerzas del rendimiento medioambiental y económico, así como de la sociedad, lo que se considera que es un triple resultado para la empresa.

Para poder conseguirlo es importante recurrir a la tecnología existente. De esta manera se podrá ver como se pueden reducir los factores perjudiciales como la contaminación, las emisiones y los residuos.

La innovación ecológica aporta un gran valor a las empresas, que deben ser capaces de anticipar los factores de riesgo. De esta manera pueden afrontar nuevas tendencias emergentes del sector. Esta innovación puede sentar las bases de lo que es una empresa más previsora y con la flexibilidad suficiente para poder responder a los cambios del mercado. Esto es muy importante a la hora de disfrutar de una ventaja competitiva, además de para poder atraer inversores.

Las empresas deben ser capaces de aprovechar las ventajas propias de la innovación ecológica. Para ello deben ser capaces de identificar los cambios graduales y progresivos que se pueden llevar a cabo dentro de un marco estratégico. Este debe estar principalmente basado en la sostenibilidad y que tenga las miras puestas en el largo plazo.

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