Cómo superar los tiempos difíciles

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¿Has atravesado o estás atravesando una época complicada en tu negocio y no eres capaz de visualizar una posible solución? ¿Esta situación hace que te encuentres bloqueado y solamente tengas pensamientos negativos que no te ayudan a cambiar la realidad? En este artículo hablaremos de cómo superar los tiempos difíciles y de todo lo que has de saber al respecto. Son momentos que, tarde o temprano, nos tocará vivir. Sobre todo, si hemos iniciado un negocio o llevamos tiempo con él, ya que los momentos buenos y malos suelen darse de manera muy seguida. Se dice que emprender es como estar en la montaña rusa, porque un día va todo perfecto y estás motivado, pero al día siguiente pasa algo y te encuentras moralmente hundido. Esos cambios repentinos en las circunstancias tienen un impacto negativo en nuestra resistencia a la hora de continuar con una actividad. Es necesario tener motivación.

No hay una manera concreta que nos garantice superar los tiempos difíciles. Depende de la forma de ser de cada persona, sus circunstancias y sus necesidades u objetivos en los que está enfocado. Sí hay un factor que es imprescindible para poder atravesar estas etapas complicadas y que nos va a ayudar; la motivación. Además, a lo largo del texto, hablaremos de otros factores que también nos van a facilitar la posibilidad de salir adelante e incluso reforzados. Se dice que al conseguir superar tiempos difíciles, cuando salimos de ellos, no solemos ser la misma persona. Aspectos que antes eran una debilidad, se convierten en un punto fuerte. Si algo bueno deja esta experiencia, es precisamente esto; la experiencia y la lección que hemos aprendido. Todo el mundo suele tener una visión muy negativa acerca de estos momentos, queriéndola evitar a toda costa. Es imposible evitarlos y pueden ser positivos.

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Superar tiempos difíciles

– La motivación. Al iniciar un negocio, por ejemplo, una de las cosas más importantes es definir el por qué de esta decisión. Es preciso no confundir con otros objetivos como ganar dinero, comprar un coche mejor, tener mayor calidad de vida, etc. Ha de ser un motivo de mayor peso que, en situaciones complicadas, cuando lo recordemos, nos ayude a seguir. Un buen ejemplo sería por nuestros hijos, pareja o por aquello que siempre has soñado. El problema de tener como objetivo el dinero es que la mayoría de las veces termina siendo insuficiente. Si queremos ganar 4.000 euros, con el tiempo esa cantidad se va a ir adecuando a la realidad y disminuyendo a medida que nuestra profesión atravieses fases duras. Si queremos un coche de alta gama, seguramente pasará lo mismo; terminamos por mirar un coche de gama media parecido. Por esto, la motivación es clave.

– Formación. Cuando todo va como hemos deseado, estamos con la confianza por las nubes. Parece imposible que algo pueda salir mal y en todos los aspectos de nuestra vida estamos felices. En estos momentos es cuando debemos trabajar más duro todavía y seguir formándonos. Ese estado de felicidad puede que nos haga relajarnos y descuidar ciertos aspectos muy importantes. Al descuidarlos y no prestarles la atención necesaria, empiezan a flaquear y nuestra situación, tarde o temprano, da un vuelvo. A veces pasa todo de golpe, otras veces primero es el trabajo, después la familia, etc. Es importante que, cuando mejor estemos, continuemos nuestra formación para estar preparados y poder afrontar todo lo que pueda venir. El momento de prepararse es justamente en las etapas que no hace falta, porque cuando estemos dentro de la «bajada» ya será demasiado tarde. En esas situaciones hay que reaccionar y es conveniente saber qué hacer y confiar en ello.

Más factores

– Mentalizarse. Casi todos tenemos como objetivo ser felices, pero esto puede ser un error. Es complicado ser feliz todo el tiempo y evitar los momentos de tristeza a lo largo de nuestra vida. Este deseo es irreal y nos sentimos frustrados cuando atravesamos tiempos difíciles. Hemos de saber que vamos a pasar por momentos muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos. Es parte de la vida y todos estos momentos tienen una parte positiva, siempre. Por más que deseemos no atravesar esos momentos, van a suceder igualmente, al margen de nuestra voluntad. Es importante aceptar esta situación y sacar una lección de esos tiempos difíciles. Si tenemos la actitud y mentalidad correcta, vamos a poder identificar qué nos ha llevado allí y poder mejorar en esos aspectos. No se ha de tener miedo a las épocas duras, porque suelen dejarnos un regalo.

– Actitud. Este factor es de los más trascendentales en la vida. Un pequeño porcentaje es lo que nos pasa o está pasando, pero casi todo ese porcentaje es cómo reaccionamos a ello. Imaginemos que tenemos una tienda y estamos pasando un mes muy malo en el que casi no entra nadie. Tenemos muchos tiempos muertos en los que no sabemos qué hacer y no entra dinero, pero seguimos teniendo que afrontar los gastos. En estas situaciones hay dos maneras de reaccionar; actitud negativa o positiva. Cuando estamos en tiempos difíciles, lo más sencillo es tener una actitud negativa, ya que es mucho más fácil bajar una cuesta (dejarse llevar) que subirla (ir en la dirección contraria a la situación). Con una mala actitud, entraremos a la tienda a la hora que nos toque y estaremos deseando que llegue la hora de cierre y que pase ese mes lo más rápido posible. Es como si esperamos que alguien o algo cambie esta situación. Con buena actitud, aprovechamos esos momentos muertos para fijarnos en los aspectos débiles del negocio, en qué podemos mejorarlo, etc.

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Tiempos difíciles y consecuencias

– Familia, relaciones, etc. Una de las consecuencias, cuando atravesamos tiempos difíciles, es que esos problemas están con nosotros todo el día en nuestra cabeza. Cuando estamos pasando tiempo con la familia, pareja o amigos, por ejemplo, parte de nuestra mente sigue dando vueltas a los problemas. Esto hace que nuestro humor no sea el adecuado y caigamos en el error de pagarlo con personas totalmente ajenas. No es justo que descarguemos toda nuestra tensión de malas maneras en otras personas, como tampoco sería justo que lo hicieran con nosotros. Como hemos dicho en el anterior apartado, lo fácil es dejarse llevar y sacar toda nuestra negatividad. Esto trae consecuencias negativas en nuestras relaciones y produce un desgaste que va creciendo con el tiempo. SI por el contrario, nos apoyamos en esas personas, se crean vínculos más fuertes a la vez que mejora nuestro estado de ánimo en los tiempos difíciles.

– Ser positivo. Puede que sea lo más complicado cuando pasamos por tiempos difíciles. Cuando todo va bien, es muy fácil dar consejos de que hay que mirar el lado positivo, creer que todo va a salir bien, etc. Parece que hasta tenemos interiorizado este mensaje y que está muy arraigado en nuestro cerebro. Sin embargo, cuando algo empieza a fallar, esa convicción se reduce hasta que perdemos la confianza en esa lección. En estos momentos es cuando más hay que mantenerse positivo. Si no visualizas una solución para tus problemas, seguramente te quedes estancados en ellos. No siempre todo va a salir bien, pero desde luego hemos de pensar que va a ser así. Porque la mayoría de las veces se cumple y no podemos rendirnos por un par de situaciones en las que hemos fallado.

Puede que también te ayude a salir de los tiempos difíciles algunas frases de emprendedores, cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajoemprender tras trabajar por cuenta ajena.

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