La arquitectura del compromiso en la empresas

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En el mundo actual las personas vivimos en un lugar lleno de discontinuidades importantes, con gran cantidad de novedades y innovaciones que hacen modernizar y actualizar diferentes procesos y estados. Sin embargo, en un mundo en constante evolución y cambio nos encontramos con unas organizaciones que nos da la sensación que son antiguas y que cambian a un ritmo inferior al que deberían de acuerdo al contexto en el que se encuentran.

Los seres humanos tenemos una tendencia a dar cada vez un menor sentido a aquellas empresas que se encuentran burocratizadas, teniendo en cuenta como en un mundo abierto este tipo de organizaciones actúan con cierto temor, en el que se basan como solución para poder alcanzar la disciplina necesaria.

En lugar de apostar por la creación de empresas que estén cimentadas en el compromiso y el conocimiento, se acostumbra a apostar por organizaciones donde el triunfo cae de parte de quienes no comulgan con ningún concepto puramente estratégico y donde hay otros trasfondos realmente poco productivos.

Aquellas organizaciones en las que hay muchas personas que realmente están comprometidas con la empresa no guardan relación alguna con aquellas en las que impera la ley de un esfuerzo mínimo y cuya única visión está basada en la propia inercia.

Esto es preocupante, sobre todo teniendo en cuenta que los diferentes estudios realizadas apuntan a que el nivel de compromiso de los trabajadores con sus empresas son en muchos casos muy bajos. Por este motivo es tan importante apostar por una mejora en este aspecto, tratando de crear un management que se encuentre pensado para  que haya un mayor compromiso entre los principales actores de la empresa, entiendo como tales tanto a los profesionales como a los accionistas y los propios clientes.

El compromiso empresarial

Realmente se trata de algo necesario el encontrar el compromiso dentro de las empresas, pero que este compromiso por parte de las personas llegue mediante un resultado natural. Para ello hay diferentes formas de conseguirlo, siendo las principales las siguientes:

Autenticidad

Hay algunas empresas que no prestan la atención suficiente al management o que se trata tan solo de apariencia de cara al exterior pero realmente no se aplica. Esto hace que sea complicado que sus clientes continúen confianza en ellos.

Cualquier compromiso que pueda ser exitoso tiene que hacer valer la autenticidad. Las organizaciones y empresas en las que los discursos corresponden con la realidad acostumbran a transmitir una mayor fiabilidad. Esto hace que, al mismo tiempo, se consiga que exista una mayor capacidad para poder hacer que las personas estén dispuestas a afrontar los desafíos más complicados.

En resumen, la autenticidad es una base del compromiso. No obstante, para que exista es necesario que haya líderes que sean auténticos.

Resultados

Para que una empresa consiga subsistir es necesario que haya un gran compromiso con los resultados. No obstante, no se debe confundir los resultados a corto plazo. Dentro del compromiso los resultados son fundamentales, debiendo existir un equilibrio entre quienes promulgan al máximo las ventas y quienes se olvidan de ello.

Los resultados sostenidos son aquellos que integran un compromiso adecuado.

Equilibrio

Las empresas se integran por cuatro grandes pilares, como son los accionistas, profesionales, clientes y sociedad.  La clave es que exista un equilibrio entre todos ellos, lo que hace que exista un compromiso que sea capaz de fluir con una mayor facilidad. Sobre todo cuando se compara con los desequilibrios excesivos que existen en algunas ocasiones dentro de las organizaciones.

Debe existir un equilibrio y una visión a largo plazo para poder tener compromisos a largo plazo.

Mérito

Otro de los pilares básicos que forman parte de la arquitectura del compromiso en las empresas es el mérito.  Una organización debe ser capaz de promover, evaluar y también reconocer el mérito, siendo clave en la gestión del talento de sus trabajadores.

Los profesionales deben sentirse arropados y que exista meritocracia dentro del mundo laboral de sus organizaciones. Es importante promover el mérito, ya que esto atrae talento a la empresa.

El compromiso de la empresa es más factible en los casos en los que hay unas reglas que se encuentran basadas en normas meritocráticas.

Innovación

De cara a lograr que haya una gran innovación y esta sea fructífera en el entorno profesional es necesario que haya un gran compromiso. Lograr innovar no es algo sencillo, debiendo haber máximo compromiso en lo que se está realizando.

No obstante, debe tratarse de una innovación responsable, tanto dentro de la propia empresa, que debe hacerlo para mantener su comunidad, como en la responsabilidad social, promoviendo innovaciones que, además de ser eficientes, consigan crear nuevos mercados.

Transparencia

Asimismo, otro de los pilares de este tipo de arquitecturas basadas en el compromiso es la transparencia, la cual, junto a la comunicación, hacen que el compromiso sea más factible. Cada vez las fronteras de las empresas son más líquidas y, a través de las redes sociales, se consiguen comunicar las diferentes incongruencias corporativas. Es difícil lograr el compromiso de la gente son secretismo, por lo que la transparencia es fundamental para lograrlo.

Motivación

La motivación es fundamental en el compromiso. En este sentido es importante saber que no se debe tratar tanto de motivar a los usuarios como de no desmotivarla con motivos sin sentido o estúpidos.

Se debe pedir a las personas que sean capaces de motivarse por ellas mismas y que así puedan mantener dicha motivación durante más tiempo. Dada su importancia es importante que no le sea impuesta, sino que el propio individuo la alcance. Sin embargo, desde la empresa no se debe hacer que el trabajador la pierda.

Respeto

Cuando no hay respeto puede darse el caso de que haya obediencia, pero no habrá compromiso, que es lo que se debe buscar. Esto hace que el respeto sea fundamental para el compromiso.

Los trabajadores tienden a respetar en mayor medida a aquellos superiores de los que pueden aprender y que mantienen un comportamiento basado en el respeto. Por lo tanto, los superiores deben atender más al respecto que incluso a la autoridad. Esto se convierte en la base para poder lograr el máximo compromiso posible por parte de los trabajadores y el resto de la sociedad.

De alguna forma el respeto es la forma de tener empatía con otros profesionales, clientes, accionistas o la sociedad en general. La empatía surge a partir del reconocimiento y el respeto y es básica para todo. Es un punto clave en el liderazgo, pero también en la innovación o para servir. No obstante, la empatía y el respeto deben estar presentes en todo los eslabones de una organización.

Emprendimiento

Las empresas pueden ser el gran lugar para poder desarrollar el emprendimiento. Sin embargo, para poder emprender, al igual que ocurre con la innovación, es necesario vivir una experiencia llena de compromiso, y también con riesgo.

Aunque las empresas han ido evolucionando considerablemente en este sentido, aun hay camino que recorrer para tratar de promover el emprendimiento por parte de sus trabajadores.

Valor social

Para finalizar cabe hacer referencia al valor social dentro del compromiso. Con el paso de los años se ha ido teniendo consciencia de que el beneficio corporativo y el beneficio social deben ir de la mano y complementarse entre sí.

Esto es debido a que el componente social juega un papel crucial a la hora de aumentar el compromiso de las personas con una determinada causa. El compromiso se encuentra basado en una mezcla de responsabilidad, voluntad y sintonía. Esto lleva a las personas a poder ofrecer lo mejor de sí mismos. El compromiso es clave en el ámbito profesional y en cualquier otro de la vida.

 

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