Qué es una Microempresa – Todo lo que has de Saber

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Una empresa es una agrupación originada con el fin de vender servicios o productos que satisfagan las necesidades de los clientes. Dicho esto, una microempresa es sin duda la más pequeña de las categorías de empresas, que habitualmente nace de alguien que pone en marcha un acto de emprendimiento. Por lo tanto, llamamos microempresa una empresa de tamaño reducido. Su definición cambia un poco según el país, aunque, por lo general, puede definirse que una microempresa tiene un máximo de 10 trabajadores y una facturación reducida. Por otro lado el jefe de dicha microempresa habitualmente trabaja en dicha empresa que ha formado.

Normalmente crear una microempresa suele ser la primera piedra en el camino de alguien que quiere emprender y llevar a cabo un proyecto más grande más adelante. Cuando se formaliza la actividad gracias a una empresa, el creador o emprendedor tiene las posibilidades de tener acceso al dinero de un crédito, disponer del dinero para la jubilación y por supuesto seguridad social.
El microempresario, por así llamarle, es capaz de crear y hacer que prosperen una o más microempresas, no es únicamente el dueño, además participa activa y enteramente en el desarrollo, o lo que es lo mismo, es un empleado más. de hecho, existen microempresarios que son los únicos en su empresa, sin trabajadores.
El creador de la microempresa suele trabajar con familiares o solo directamente, en su garaje, casa o en una pequeña oficina. Atiende a los clientes de su barrio, no tiene mucho crédito y hace varias funciones: compra los materiales que necesita, la coloca, está a cargo del as necesidades de los clientes, hace caja, etc.

Actividades de una microempresa

Dentro de una microempresa se puede ver las siguientes actividades diferenciadas:

  • Productiva: transforma en productos materias primas. Una zapatería, por ejemplo.
  • De servicios: cubre necesidades gracias a sus conocimientos, como por ejemplo una peluquería.
  • De comercio: realiza la compra de productos que luego pone a la venta, como una frutería o un bar.

Como ya hemos visto un microempresario desembola su propio capital, muchas veces ayudado por amigos o familiares, y bajo este criterio, no existe una sola categoría en las microempresas, de hecho podemos distinguir tres de ellas, que son: el micreoemprendimiento de expansión, el de creación a partir de X y por último, de supervivencia.

Como cualquier otro tipo de empresa, una microempresa debe tener calidad suficiente, a precios ajustados y con una atención excelente y exigente, para que genere beneficios y siga aumentando su desarrollo. Y para conseguir eso es vital saber administrar, o sea, planificar, saber organizar, ejecutar y vigilar las actividades, para corregir cualquier fallo que pueda haber. Es una función clave para el emprendedor y para sus comienzos.

Para administrar tus recursos de la mejor forma posible, estas son las áreas a tener muy en cuenta:

  1. Finanzas: o lo que es lo mismo, el dinero que entra y sale del negocio y de la empresa. El dueño o emprendedor tiene que administrarlo, hacer las compras, ventas, tener un registro, e intentar minimizar las pérdidas y obtener beneficios en el menor tiempo posible.
  1. Producción: la creación de productos a través de materias primas. El microempresario tiene que definir las características, material, diseño, etc. y después por supuesto la fabricación. En las microempresas comerciales y de servicios, la producción especifica las compras para mantener el negocio en activo.
  1. Equipo de trabajo: normalmente como hemos dicho son familiares o amigos del microempresario. En él recae la obligación de dar ejemplo con la organización, puntualidad, compromiso, etc. Y por supuesto debe tener respeto y tratar de la mejor forma posible a sus trabajadores y a los clientes ya que eso es el reflejo de todo el trabajo.
  1. Comercialización: cuando se vende el producto o servicio. Para que una microempresa fluya y prospere es necesario atender toda necesidad de los clientes y tener un buen trato preventa y postventa. Y aparte de so escuchar cualquier sugerencia que puedan tener, lo esencial en una empresa es vender.

Podemos llamar a una microempresa rentable en el momento que consigue vender suficiente como para costear todos los gastos y aparte el creador y dueño tiene suficiente como para mantener el negocio en cuanto a compra de material y a gastos familiares por otro lado.

La microempresa es capaz de agruparse en el marco de las que llamamos medianas y pequeñas empresas. Son aquellas creaciones empresariales que no tienen una gran importancia en el computo global del mercado (no hace ventas masivas) y que en sus actividades no hacen falta un gran desembolso de dinero. (por le contrario, hay mano de obra).

Si nos ponemos a destacar las ventajas y virtudes de las que dispone una microempresa sin duda una de ellas sería su flexibilidad. Y es que no solo tiene como beneficio el no contar con una superficie inflexible o rígida que impide la incapacidad de adaptarse y solventar los problemas que vayan surgiendo en base al mercado en ese momento.

Pero por supuesto también tiene sus desventajas. Concretamente, entre las que más destacan encontramos el hecho de que obviamente una microempresa tiene un tamaño reducido, está limitada y no podrá competir ni estará preparada para los mercados grandes. De igual manera, también debemos destacar que la carencia de una financiación grande son otras de sus posibles desventajas lo que conlleva  que no se pueda invertir mucho ni en tecnologías ni en desarrollo de forma amplia para así ser capaces de llegar a otros mercados más grandes.

Una ayuda para sectores más vulnerables

Además, las microempresas han resultado ser una ayuda significativa para aquellos sectores más débiles de un país, ya que la mayoría de las veces ofrecen oportunidad laboral para muchas ramas de la sociedad que son discriminados, como claro ejemplo podemos poner a los desempleados o las amas de casa.
Muchos desempleados ven una manera rentable y satisfactoria de ocupar su tiempo al crear una microempresa y del mismo modo, las amas de casa, pueden crear una pequeña empresa sin la necesidad de salir de su casa y sin tener que dejar de lado las demás tareas que ejerzan.

Por todo ello las microempresas están destianadas a aquellas personas que podrían haberse quedado al margen del sector laboral o sin la posibilidad de financiar o formar una empresa de mayor tamaño, por supuesto también es importante que la crear una microempresa cuenten con el respaldo económico que le gobierno pueda darles para empezar a despegar, aunque siempre es complicado, pero como todo, lo primero es empezar.

Primer paso para el emprendedor

Bastantes veces, la microempresa, acaba siendo solo la primera piedra de un emprendedor para poner en marcha un proyecto que puede ser más grande o no. Pero el caso es que cuando una empresa se pone en marcha es cuando el emprendedor puede disponer del crédito, disponer de aportes jubilatorios y de beneficios en la seguridad social.

La siglas de PYME que es como se conoce a una microempresa, viene a significar “Pequeñas y Medianas Empresas.”

Según datos de Euroestat del año 2011, (último año disponible) y recogidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) gracias a las microempresas españolas se genera un 38,5% de trabajo aquí. Y es muy significativo, ya que este país ocupa el noveno puesto en el ranking de Europa de microempresas con el 94,1% en base al total.

Incentivos para el nacimiento de microempresas

Si estás planteándote crear una microempresa desde cero, debes saber que hay una serie de incentivos que puede catapultar tu negocio,  más si eres un joven emprendedor como suelen ser los dueños de las microempresas (en general menor de 35 años) por lo que puedes beneficiarte de ciertas ventajas para ayudarte a crear tu modelo de negocio.

Aunque si lo que tienes es puesta la vista en un futuro y estás planteándote comenzar tu empresa fuera, hay un término llamado capital de riesgo, que viene a decir que las microempresas con alto valor de crecimiento son propensas a atraer inversores importantes con vistas a que se les devuelva el dinero a medio plazo más o menos. Muchas veces se les cede parte de las acciones, un número significativo, pero sin ceder los derechos y el control de la empresa. Esto ayuda a que la empresa crezca mucho más rápido y todo el mundo salga beneficiado de ello.

Futuro de las microempresas

Como hemos podido ver, queda desmentida esa creencia de que las grandes empresas son las que dan más negocio al país y son las que lo levantan, no es así, ya que hay un gran número de empresas pequeñas que hacen despegar a la gente sin ayudas de gran capital ni una infraestructura gigante.

Y es por ello que muchas voces se alzan para pedir más apoyo por parte del gobierno para que sea mucho más fácil levantar el modelo de negocio y crear tu microempresa, ya que con ayuda del estado sería más viable la creación de estas empresas y sería más grande y rápido el desarrollo empresarial y por tanto también del país, todo va ligado. Porque de hecho, la mayoría de las microempresas que han nacido en los últimos años han sido consecuencia de la crisis mundial, ayudando así a solventarla en gran parte o al menos poniendo su grano de arena.

En este país en concreto, agrupaciones como la ‘Asociación Española Multisectorial de Microempresas’ favorecen a este tipo de empresas, incrementando su presencia en el mercado y dando facilidades al acceso de subvenciones y ayudas.

¿Una empresa pequeña?

Al estar al cargo de una empresa, lo más fácil es darte cuenta, por el tamaño del modelo negocio que estás llevando a cabo, o lo que es lo mismo, en el momento que una empresa ve que se ha estancado, que parece que está en un agujero en el que las ventas no dan más de sí, es cuando el mercado ha parado, se encuentra embotellado o puede que nuestros clientes ya no estén convencidos de nuestro modelo, en todo caso, es el momento indicado de hace un cambio en profundidad, o mejor dicho, de pivotar una microempresa.

Pero claro, ¿cómo es posible pivotar una empresa? Esto por supuesto implica un cambio en nuestros modelos de negocio, primero hay que hacerse una o varias preguntas, ¿Hay alguna alternativa si no estamos dispuestos a asumir los cambios? ¿Conocemos nuestro punto de venta hoy por hoy? ¿Va seguir funcionando o es el momento idóneo para pivotar?

Una vez hechas todas esas preguntas y siendo contestadas es el momento de hacer balance y descubrir si merece la pena, porque otras de las características del emprendedor en esta clase de empresas es la humildad, ya que no se maneja un nivel de personal alto ni enormes cantidades de dinero, siempre hay que mirar hacia ti y tus empleados y si es la oportunidad de minimizar pérdidas hay que aprovecharla, y del mismo modo si se puede crecer, se debería correr el riesgo, pero por supuesto, a partir de ahí todo depende de ti y de hacia donde quieras llevar tu modelo de negocio y tu microempresa.

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