12 trucos para ahorrar agua

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El agua es un elemento natural importantísimo. De hecho, se dice que las tres cuartas partes de la tierra están concertadas con agua. Pero, solo un pequeño porcentaje de esa cantidad se trata de agua potable; es decir, apta para el consumo humano.

En España, por ejemplo, aunque las épocas de sequía no son tan duras ni frecuentes; no se puede pasar por alto el hecho de que siempre llegan y traen consecuencias. Confiarse demasiado en que las lluvias llegarán puede hacer que nos despreocupemos. Pero, la realidad es que debido al calentamiento global y a otros factores, el clima ha cambiado mucho y ya con él nada parece ser tan predecible como antes.

¡Venga, que guerra avisada no mata a soldado y si lo mata… Bueno ya saben el fin de la historia. Puesto que, tanto la vida del ser humano como la del resto de los seres vivos dependen de este líquido, es vital que tomemos medidas para protegerlo y no usarlo de manera irresponsable, conduciéndonos a un consumismo extremo.

Sabemos que para lograr esta meta el cambio más grande debe venir desde nuestro interior, es decir, en la mente. No podemos derrochar el agua y pretender que nunca nos faltará, ya que el agua es un recurso renovable mientras vigilemos cuidadosamente su uso, tratamiento y circulación.

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Por todas estas razones, hoy te estaremos dando sugerencias prácticas para ahorrar agua fácilmente.

12 trucos para ahorrar agua

  1. Cuando laves los platos a mano, procura cerrar la llave mientras les aplicas el detergente. Vale, que no tiene sentido alguno que el agua corra mientras no la estás usando. Si te es práctico, incluso podrías llenar un envase con agua para enjabonar y otro para quitar el jabón. El agua contenida en ambos envases puede servirte para echarla en el excusado; y así no tener que halar la cadena cada vez que vayas al sanitario. Si vas a lavar sartenes o cacerolas, déjalas en remojo para despegar con mayor facilidad los residuos de comida o grasa que queden en ellos y evitar pérdida de agua innecesaria. Además, si tienes un lavavajillas, asegúrate de que sea con gestión eficiente de los recursos y procura que esté lleno siempre que lo vayas a usar.
  2. Coge el agua que bota tu aire acondicionado en un recipiente tipo bidón y utilízala para regar las plantas. Así, evitarás usar el agua de la tubería. Aunque las plantas también la necesitan, podemos suministrárselas de esta manera práctica. Hazlo de forma abundante y no tendrás que regarlas a diario. También puedes agrupar las plantas que necesiten la misma cantidad de agua para darles justo la medida que requieran. Ten en cuenta que muchas veces mueren más plantas por exceso de agua que por ausencia.
  3. En algunos países se puede tomar el agua directamente grifo y beberla sin preocupación. Ese es el caso de España. Sin embargo, si te gusta el agua fría, puedes meter una jarra en la nevera en lugar de dejar correr el agua hasta que salga fresca. Imagina la cantidad de agua que estarás ahorrando al día y si llevas esa cantidad al mes de seguro te sorprenderás mucho.
  4. Cuando vayas a limpiar la acera utiliza una escoba en lugar de una manguera. Haciendo esto estarás ahorrando 300 litros de agua cada vez que te toque limpiar esa parte de tu casa. ¡Increíble!
  5. No des por sentado que tus tuberías están todas en buen estado. Chequea de forma constante tanto las tuberías como los grifos y las mangueras, en el interior y en el exterior de tu casa. Algunas fugas en grifos pueden resolverse con una llave inglesa, utilízala, no solo ahorrarás agua, sino que tampoco pagarás al fontanero.
  6. No utilices el agua corriente para descongelar tus alimentos. Tienes varias opciones en lugar de dejar caer agua constantemente sobre ellos. Por ejemplo, puedes llenar un envase de agua y sumergir tus alimentos congelados en él. Si no te gusta esta idea, también puedes sacarlos del refrigerador con tiempo para que estén descongelados para cuando tengas que prepararlos o desees consumirlos.
  7. Mientras te enjabonas o lavas el cabello en la ducha, cierra el grifo o también puedes utilizar un cabezal con sistema de regulación de flujo y ponlo al mínimo. Aunque, si te es posible cerrar el grifo por completo será mucho mejor.
  8. En el caso de los caballeros, cierra el grifo mientras te afeitas. Y para limpiar la cuchilla, llena el lavabo con agua o un envase pequeño. Así estarás ahorrando 400 litros de agua cada vez que te rasures. Si lo haces dos veces por semana, serán 800 litros de agua solo al realizar esta actividad.agua
  9. Si tienes mascotas, báñalas en lugar que precisen riego. Así el agua que corra se estará aprovechando para ese fin. Y recuerda cerrar el grifo mientras lo enjabonas.
  10. Recuerda que el inodoro tiene una función en particular. No es una papelera. Por ello, evita arrojar en él papeles, colillas de cigarrillos y cosas por el estilo. Cada vez que halas la cadena del excusado estás utilizando de 5 a 7 litros de agua. Si no le das el uso apropiado al inodoro desperdiciarás agua que otros, en algún lugar del mundo, desean tener. Piensa en eso.
  11. Puedes utilizar un vaso para cepillarte los dientes o incluso algún otro recipiente para lavarte la cara. Cada grifo abierto consume unos 15 litros de agua por minuto. Si te demoras 5 minutos en este proceso, estarás consumiendo unos 75 litros de agua aproximadamente.
  12. Cuando vayas a lavar tu vehículo, evita usar la manguera. En lugar de eso, utiliza un cubo y una esponja. O si lo prefieres y está a tu alcance, llévalo al auto lavado pero ten en cuenta que sea uno que tengas políticas ecológicas, ahorren el consumo del agua y ahorres dinero.

Conciencia familiar

Como te has podido dar cuenta, ahorra agua no es difícil. Requiere un poco de interés de tu parte y amor por los recursos de nuestro planeta. No es necesario que gastes dinero al hacerlo. Si te diste cuenta, en la mayoría de los casos hay más de una opción para realizar una tarea y no desperdiciar agua al mismo tiempo.

Es importante que transmitas estos consejos a los demás miembros de tu familia ya que esta es una labor de todos y, como dice el dicho popular, en la unión está la fuerza.

Generalmente, quienes más desperdician agua son los niños. Por eso, si desde muy temprana edad se le inculcan valores ecologistas, cuando crezcan serán adultos responsables con el medio ambiente. Por ejemplo, si vas a lavar los platos, llámalos para que te ayuden. Así verán cuál es la manera correcta de hacerlo. De igual manera, cuando vayas a bañar a las mascotas o a regar las plantas. Ellos pueden ayudarte; no los limites por su edad. Los niños son como esponjas, si ven buenos ejemplos, copiarán lo bueno. Pero lo contrario también es cierto. Evita hacer cosas contrarias a lo que les dicen que hagan ellos. Es decir, si les dices que ahorren el agua o le den un uso apropiado, tú debes llevar la delantera en hacerlo.

Si tienes varios niños pequeños, otra manera de ahorrar el agua es bañarlos juntos. Así evitarás consumir demasiada cantidad de agua.

¿Por qué debemos cuidar el agua?

Las razones por las que debemos cuidar este elemento natural parecen ser obvias. Sin embargo, de vez en cuando es importante que se nos recuerde qué tan importante es este recurso. De él depende la vida; si no existiera el agua no podría haber vida. Ya que todos los seres vivos la necesitamos para continuar existiendo.

No podrían producirse los ciclos necesarios para sustentar la vida en el planeta. Todo lo que conocemos desaparecería. El bello canto de las aves, los brincos juguetones de los perros, los brillantes colores de las flores y hasta las sonrisas de nuestros seres queridos.

También el agua es necesaria para que el suelo dé su producto. Todo lo que nos llevamos a la boca para comer existe gracias al agua. El agua es sinónimo de vida en todos los sentidos; por ello quizás nos parezca inimaginable que algún día se pueda acabar, pero esa es la realidad.

Pongamos nuestro granito de arena para cuidar nuestro planeta. No se trata de que de ahora en adelante vayas a emprender marchas, protestas ni nada por el estilo. Puedes producir un cambio al comenzar a incluir en tu vida nuevos hábitos de preservación del agua.

Recuerda que puedes hacerlo en todo momento. Al descongelar alimentos, al prepararlos. También cuando vayas a lavar los platos, tu automóvil o la acera de tu casa. Cuando bañes tus mascotas, limpies las peceras (en caso de tener peces) o al bañar a tus niños. También al bañarte tú mismo, cepillarte los dientes, lavarte la cara o, en el caso de los caballeros, rasurarte la barba.

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No lo olvides

Otra manera de ahorrar el agua es dándole un uso apropiado al retrete y verificar con constancia el estado de tus grifos, mangueras y tubería. Asegúrate de repararlas con prontitud en el caso de haber una fuga de agua.

También, riega tus plantas de forma equilibrada. Como vimos anteriormente, algunas plantas mueren debido al exceso de agua. Para ello, puedes valerte del agua que expide tu aire acondicionado o la que usaste para lavar los platos. Otra cosa que puedes hacer es tener un jardín de bajo consumo de agua. Hay plantas que requieren ser regadas menos veces que otras. No te cohibirás de tener un bonito jardín y al mismo tiempo estarás contribuyendo con el cuidado de este líquido vital.

Pon en práctica estos consejos lo más pronto posible. ¡Hazlo ahora! Recuerda chaval, cada gota cuenta.

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